La primera función de las bolas chinas, y la que más nos interesa a todos, es poder jugar con ellas, sexualmente hablando por supuesto. El placer que reciben las chicas al introducírselas y nosotros al verlas salir y entrar, es algo que a la mayoría de nosotros nos pone cardiacos.

Pero casualmente, el otro día viendo una película salieron una bolas chinas. Éstas en concreto eran fluorescentes y me dio que pensar. Lo primero es que se lo regalaron a una señora mayor y la mujer pensaba que era un collar moderno, estilo Vilma Picapiedra o Lisa Simpson. Ver a la mujer totalmente emperifollada y con eso colgado al cuello tenía su gracia. Pero me hizo preguntarme: ¿Te imaginas introducir ese artículo fluorescente en la vagina de mi acompañante?

Pues yo sí. Y me imaginé ese momento de calentón y alegría echado a perder porque te venga a la cabeza un gusiluz. Sí, sí… Un gusiluz. Ése inocente juguetito que tanto nos acompañó en nuestra infancia. Pues bien. Ver entrar estas bolas chinas fluorescentes en mi acompañante y que se convierta en un fluorescente humano no mola, así que me dio por investigar y ver el beneficio que este artículo proporciona a la vagina.

Pero, hablando en serio, no solamente es un gran juguete erótico. Es un fortalecedor para la musculatura pélvica cuyo adecuado uso fortalece el suelo pélvico y con ello evita grandes problemas en esta zona. Es un buen ejercicio para mujeres que han sido madres y para las que sufren de incontinencia. También para las que tienen poca elasticidad en salva sea la parte y carecen de sensibilidad. Puede que por culpa de esto no lubriquen bien o les cueste llegar al orgasmo.

Así que mi consejo del día es que se hagan un regalo y empiecen a utilizar tan saludable artículo que nos proporcionara placer a la vez que una buena musculatura pélvica