Como todo el mundo sabe, la chocolaterapia es una practica utilizada en spas, centros de relax e, incluso, gimnasios. Consiste, básicamente, en un delicioso masaje después de cubrir el cuerpo del afortunado bajo una densa capa de chocolate. Las propiedades relajantes del Cacao y la excitación del masaje proporciona un mundo de sensaciones realmente increíble. La chocolaterapia, ciertamente, puede ser algo fantástico.

La chocolaterapia, como cualquier otra práctica relacionada con el mundo del estímulo sensorial y de las sensaciones en general, puede formar parte de nuestros juegos sexuales en pareja. La chocolaterapia, con un poco de imaginación, puede convertirse en una práctica sexual de lo más agradecida.

Es infinita la variedad que combinaciones que puede ofrecernos este tipo de divertimento. La chocolaterapia ofrece una infinita gama de posibilidades. Podemos elegir la pureza del chocolate. Desde cacao puro hasta todo tipo de mezclas para rebajar su intensidad. Podemos elegir su color: blanco, negro y toda una gama intermedia de tonalidades. Podemos elegir su textura, su densidad, su espesor. Podemos elegir la intensidad de su olor. Podemos elegir su temperatura. Y así, varias decenas más de variables que, combinadas entre sí, dan una gama enorme de posibilidades.

También podemos elegir la forma de utilizarlo. Podríamos comenzar cubriendo la espalda de nuestra pareja y aplicarle, lentamente, una fina capa de chocolate con nuestras propias manos. O con cualquier otra parte de nuestro cuerpo. También podemos empezar por los pechos o por el sexo. Cada pareja tiene sus preferencias, sus ritmos, sus intensidades. Elegirlos juntos, antes del juego sexual es una buena forma de calentar motores, así seguro que acertamos. Aunque, preparar todo a escondidas para sorprender a nuestra pareja también puede ser una opción muy estimulante.

El mundo de la diversión sexual en pareja sólo tiene los límites que nosotros mismos queramos marcarnos. Los estímulos sensoriales que, a todos los niveles, nos proporciona el chocolate, unidos a los proporcionados por la piel y los líquidos de nuestro compañero de juegos, puede ampliar muy significativamente los límites que, a priori, teníamos prefijados. Además, ¿a quién no le gusta que le den un buen masaje después de un día duro de trabajo?