El cunnilingus es la práctica de sexo oral a una mujer y puede ser una de las mejores experiencias que puede tener en la cama. Consiste en acariciar el sexo femenino, chupándolo, lamiéndolo, o frotándolo con la boca, los labios o la lengua. Se puede incluso introducir la lengua para conseguir excitar la entrada de la vagina, la vulva y el clítoris.

Si bien suele realizarse como una tarea previa al coito, el cunnilingus es una actividad que puede realizarse por sí misma sin tener que acabar con una penetración. Por lo tanto debemos dedicarle la misma dedicación y tiempo que a una relación sexual convencional. Aunque resulta algo más difícil conseguir un orgasmo femenino que uno masculino, podemos llegar a conseguirlo. Sólo necesitamos un poco de paciencia y algo de técnica.

Uno de los inconvenientes que nos podemos encontrar a la hora de realizar un cunnilingus es el rechazo por parte de muchos hombres al posible mal olor de la vagina. Es por lo tanto muy importante mantener una correcta higiene en dicha zona. Durante la menstruación la mayoría de los hombres evitan esta práctica por considerarlo poco higiénico, pero no hay nada que la contraindique. Debemos saber que, salvo que alguno de los dos sea portador del VIH, practicar un cunnilingus no supone ningún riesgo si hablamos del SIDA. Pero sí que contagiar hongos, virus del herpes… etc…

Como todas las cosas, el cunninlungus funciona mejor con una preparación previa. Lo primero es comenzar con unas caricias y besos desde el interior de los muslos hasta llegar a su sexo. Luego comenzaremos a recorrer de arriba abajo sus labios exteriores para, poco a poco, ir entrando en ellos. Hay que tener en cuenta que la saliva ayuda a lubricar y proporciona sensaciones muy placenteras, pero el exceso es desagradable. Después de explorarlos un buen rato con nuestra lengua ya podemos atacar su clítoris. Al igual que el pene, cada clítoris es un mundo. Puedes lamerlo, succionarlo, besarlo, apretarlo… cualquier opción es buena siempre que veas que ella lo disfruta.

Y lo más importante, una vez que notes que se acerca al clímax, no pares por nada del mundo o lo echarás todo a perder.