Hay una muy estrecha relación entre el nivel de alcohol en sangre y la percepción de la belleza. ¿Quién no se ha levantado una mañana de resaca y el pibón que conocimos en la discoteca y con el que hemos estado toda la noche practicando todas y cada una de las posturas del Kama Sutra resulta que es un troll?

El alcohol ha hecho de las suyas en nuestra capacidad perceptiva. Ese cuerpo cuasi perfecto que se movía ágil como una gacela, con unos pechos  firmes y turgentes, con un culito redondito y respingón, con un abdomen liso como una tabla y con un pelo rubio largo y sedoso se ha transformado en un cuerpo venido a menos, con los pechos casi rozando el ombligo, con un culo que rebosa por el tanga de talla XXL, una barriguita cervecera al mismo nivel que la nuestra y el pelo de un color extraño al que se le distinguen las raíces.

Ante esa terrible visión, uno espera estar soñando y despertar cuanto antes. Intenta recordar, pero el insoportable dolor de cabeza, también producto del alcohol, impide a nuestro cerebro cualquier actividad. La única ventaja es que el susto puede, en algunos casos, hacer desaparecer la resaca.

Pero, ¿qué ha pasado? ¿Hemos sido víctimas de algún tipo de hechizo o maldición?

Poco a poco empezamos a recordar que, la chica que ha acabado en nuestra cama, estaba con un grupo de chicas que vimos a primera hora pero no le dimos ninguna importancia. Sin embargo, según íbamos consumiendo alcohol y el ron iba corriendo por nuestras venas, su cuerpo empezaba a ser cada vez más atractivo y sensual. Sus pechos se hacían cada vez más redondos y duros. El culito cada vez estaba más prieto. Y el pelo le brillaba como en un anuncio de champú.

En definitiva, el pedo que llevábamos nos ha hecho perder la perspectiva de la realidad (y seguramente las ganas de echar un polvo hayan contribuido) y hemos transformado a una chica normalita en toda una diosa.

Así que ya sabéis, la próxima vez primero hay que elegir a la chica y después emborracharse con ella.

P.D. Por la cara que puso ella, creo que esperaba despertarse al lado de Brad Pitt.