Siempre andamos dándole vueltas a que si el tamaño importa, que si la duración importa… a la hora de la satisfacción sexual. También, por supuesto, el tema de nuestra habilidad y nuestras capacidades de optimizar los mimbres con los que la naturaleza nos dotó. Pero nunca hablamos de algo que tiene tremenda importancia: la forma del pene.

Hay diferentes formas de pene en el hombre. Todas están clasificadas. Como todo en el cuerpo humano, responden a necesidades evolutivas y nos hacen diferentes al resto de los animales, pero también al resto de los propios seres humanos.

Por lo tanto, y pasa con cualquier herramienta que usemos, si tenemos diferentes formas de pene, habrá diferentes formas de optimizar su rendimiento. Os vamos a ayudar un poco con esto.

1. Pene curvo: Le ponemos el primero porque se trata de una de las formas de pene más habituales. Su principal característica es también su principal virtud dado que, gracias a su curvatura, es capaz de estimular el punto G. Las posiciones más recomendadas son, por lo tanto, la profunda, el perrito y el misionero.

2. Pene seta: Esta forma de pene se caracteriza porque el glande es mucho más ancho que el resto del pene. El misionero es la postura más recomendable. Este tipo de pene suele gustar mucho a las mujeres para practicar sexo oral. Pero desde luego, no es el mejor para el sexo anal.

3. Pene lápiz: Sin embargo esta forma de pene se caracteriza por todo lo contrario. Es un pene fino con la punta aún más fina que el resto. Es el más indicado para practicar sexo anal, ya que la forma de la punta favorece la penetración.

4. Pene Cono: Esta forma de pene consiste por ser muy ancho en la base e irse estrechando progresivamente hasta la punta. Esta forma favorece la dilatación a lo largo de la penetración. Adecuado para posiciones como el perrito, la catapulta o la profunda.

5. Pene plátano: Tanto el glande como la base del pene tienen el mismo ancho, pero el tronco del pene es más grueso. Esta forma de pene es muy placentera y da un buen rendimiento en cualquier postura.

De todos modos, y como decimos siempre, el placer sexual y la satisfacción no dependen ni del tamaño y de la forma de pene. Se trata de erotizar y buscar el placer de mil formas distintas y con toda la imaginación que seamos capaces de desplegar.