Después de dar a luz, las mujeres se enfrentan a una serie de situaciones que pueden llegar a convertirse en delicadas. Una de ellas es el sexo postparto.

Después del parto, las mujeres pueden tener problemas de salud como anemia, fatiga, depresión postparto, etc… Además, en el parto pueden sufrir heridas y cambios hormonales que afectan a su deseo. Por lo tanto el sexo  no es lo que más les llama la atención. El sexo postparto puede convertirse en un problema.

En las primeras semanas, o incluso meses, después del parto una mujer dedica todo su tiempo a cuidar del bebe. Esto puede provocarles un  agotamiento extremo. En esta situación de postparto, el sexo puede llegar a ser una de sus últimas prioridades.

El sexo postparto puede llegar a ser muy desagradable. La penetración de las zonas afectadas puede ser extremadamente dolorosa. Las secuelas físicas del parto pueden llegar a durar 6 meses. Por este motivo existe la llamada cuarentena. Cuarenta días es el tiempo de espera que un ginecólogo aconseja antes de mantener sexo postparto con penetración.

Es muy importante y saludable volver a la vida sexual en pareja después de la interrupción que ha provocado el embarazo y/o el parto. La ayuda que ciertas mujeres necesitan para el sexo postparto son los productos eróticos, algo que las ayudará a la hora de un acercamiento erótico y sexual.

Por supuesto, en el caso del sexo postparto habrá que tomar las medidas precautorias aconsejadas. Pero siempre que sea apetecido y placentero, el sexo es una de las actividades más recomendables y saludables. Incluso después de un parto. De hecho, hay muchas mujeres que sienten la necesidad de tener orgasmos a los pocos días de haber dado a luz, lo que es, al parecer, algo bastante beneficioso para el útero, ya que le ayuda a recuperar su estado normal en un menor plazo de tiempo.

Lo que no se debe hacer en ningún caso, y por ninguna de las partes, es olvidar la vida sexual por haber sido papas o mamas. El sexo en la pareja es una pieza fundamental. Si lo olvidamos podría derivar en un problema de pareja. Es aconsejable intentarlo y reiniciarlo hasta que se vuelva a convertir en una práctica habitual y saludable con nuestra pareja.