Tras «Tríos. ¿Alternativa a la rutina de pareja?», «Tríos. ¿Qué hacer si tu pareja te lo propone?» y «Tríos. ¿Cómo proponérselo a tu pareja?», finalizamos esta serie de post dedicados a los tríos.

Ya se ha establecido el trío. Ya sabemos que estamos todos de acuerdo y dispuestos a pasar a la acción. Bien. Siendo tres en la cama, hay una serie de pautas que debemos tener en cuenta y seguir:

–  Como ya hemos apuntado anteriormente, lo más importante es la plena confianza en la pareja antes de comenzar un trío. Debemos evitar a toda costa que afloren sentimientos de traición, celos o dudas acerca de la fidelidad del otro.

– No debemos dar nunca de lado a nuestra pareja. Que no sienta en ningún momento que el otro participante se lleva más atenciones por tu parte. Si, en el trío, se desequilibra la balanza, que sea siempre a favor de ella.

– No es el momento de tener que demostrar nuestros sentimientos. Es algo que está hablado previamente y debemos ir con las ideas claras.

– Ir con la idea principal de que vamos a disfrutar de una experiencia sexual nueva y excitante.

– Se va sin manual, por lo que hay que dejarse guiar por los deseos y por la pasión. Como en toda relación sexual sana, debemos dejarnos llevar por nuestros instintos y por los de nuestros compañeros de juego. EN un trío, los límites se verán claramente si nos mostramos sinceros y relajados. Sin miedos, ni complejos ni segundas intenciones. Recuerda que no debes concentrarte sólo en una de las partes.

– Como en toda relación sexual, el trío cuneta con una regla fundamental: sexo seguro. Es importante conocer el historial sexual del tercer participante, utilizar un condón diferente para cada una de las relaciones sexuales y, en el caso de juguetes eróticos, compartirlos con unas mínimas normas de higiene.

Terminamos esta serie de post dedicados a los tríos, comentando que, más allá de los tríos que podemos considerar como ocasionales, hay otro tipo que son los formados por parejas de tres miembros. Suelen convivir los tres de la forma tradicional y aseguran que su unión, más que sexual, es fruto del amor entre ellos. No hay un registro de este tipo de relaciones, pero se calcula que un 20% de la personas, han tenido en algún momento de su vida una relación de este tipo.

Ya se ha establecido el trío. Ya sabemos que estamos todos de acuerdo y dispuestos a pasar a la acción. Bien. Siendo tres en la cama, hay una serie de pautas que debemos tener en cuenta y seguir:

  Como ya hemos apuntado anteriormente, lo más importante es la plena confianza en la pareja antes de comenzar un trío. Debemos evitar a toda costa que afloren sentimientos de traición, celos o dudas acerca de la fidelidad del otro.

– No debemos dar nunca de lado a nuestra pareja. Que no sienta en ningún momento que el otro participante se lleva más atenciones por tu parte. Si, en el trío, se desequilibra la balanza, que sea siempre a favor de ella.

– No es el momento de tener que demostrar nuestros sentimientos. Es algo que está hablado previamente y debemos ir con las ideas claras.

– Ir con la idea principal de que vamos a disfrutar de una experiencia sexual nueva y excitante.

– Se va sin manual, por lo que hay que dejarse guiar por los deseos y por la pasión. Como en toda relación sexual sana, debemos dejarnos llevar por nuestros instintos y por los de nuestros compañeros de juego. EN un trío, los límites se verán claramente si nos mostramos sinceros y relajados. Sin miedos, ni complejos ni segundas intenciones. Recuerda que no debes concentrarte sólo en una de las partes.

– Como en toda relación sexual, el trío cuneta con una regla fundamental: sexo seguro. Es importante conocer el historial sexual del tercer participante, utilizar un condón diferente para cada una de las relaciones sexuales y, en el caso de juguetes eróticos, compartirlos con unas mínimas normas de higiene.

Terminamos esta serie de post dedicados a los tríos, comentando que, más allá de los tríos que podemos considerar como ocasionales, hay otro tipo que son los formados por parejas de tres miembros. Suelen convivir los tres de la forma tradicional y aseguran que su unión, más que sexual, es fruto del amor entre ellos. No hay un registro de este tipo de relaciones, pero se calcula que un 20% de la personas, han tenido en algún momento de su vida una relación de este tipo.