El sexo no es simplemente el coito, es todo un ritual que comienza con un coqueteo previo y alguna insinuación, unos preliminares con caricias, besos, una serie de juegos eróticos y posturas diferentes, el momento culminante de la penetración y el orgasmo y termina con la pareja en la cama disfrutando de todas esas sensaciones que han experimentado. En ese momento, ambos amantes se encuentran con una sensibilidad especial y totalmente expuestos y vulnerables. Es por lo que es muy importante lo que se habla después de haber tenido una relación sexual. Para evitar que un momento tan especial pueda terminar en una discusión, te vamos a decir cuáles son los 4 tabúes sexuales que debes evitar  en la cama.

1. Valorar el sexo que se acaba de tener.

Una pareja debe tener una buena comunicación sexual. Deben hablar de todo lo que les gusta en la cama, posturas, formas de darse placer, preliminares, etc. Es bueno para su relación y ayudará mucho a que el sexo llegue a ser muy excitante y placentero. Sin embargo, este no es el momento de valorar la actuación que acaba de tener lugar. Con la sensibilidad a flor de piel, un comentario desafortunado puede acabar en una tremenda discusión.

2. Hablar de los ex.

Si ya es muchas veces incómodo el tener que oír hablar de un ex, éste el peor sitio y momento para hacerlo. A nadie le interesa saber si tu ex era mejor o peor en la cama o si con él/ella hacías o dejabas de hacer ciertas cosas en el sexo. Evita este tema y te ahorrarás algún que otro ataque de celos.

3. Comentar defectos físicos.

Después de haber tenido una buena sesión de sexo, es un buen momento para disfrutar y compartir con nuestra pareja comentarios agradables e incluso aprovechar para ser más románticos. A nadie le gusta que le recuerden que ha cogido algún kilito de más o que el pecho ya no está tan alto como antes. Ya tendrás tiempo de decírselo en otro momento.

4. Hablar de compromisos.

Tanto el tema de profundizar en una relación, como el matrimonio o los hijos, no son temas que debas tratar después del sexo. Puede parecer que te aprovechas de la vulnerabilidad del momento para conseguir un objetivo que en otras circunstancias no conseguirías. Tu pareja puede sentirse acorralada y la pondrás en una situación muy desagradable.