Cuando nos estamos refiriendo a temas sexuales, uno de los puntos clave para conseguir grandes momentos de placer lo podemos encontrar en la iniciativa y en la exploración. Sin embargo, esta exploración no consiste sólo en la búsqueda de nuevas posturas para el sexo o llegar a realizar alguna de nuestras fantasías sexuales, también reside en esmerarnos un poco más en zonas del cuerpo de nuestra pareja a las que habitualmente no les prestamos una especial atención. En el caso de los hombres una de estas zonas que pasamos un poco por alto son los testículos. Te vamos a contar cómo saber estimularlos correctamente para que tengas otro modo de conseguir placer a tu chico.

Lo primero que debes averiguar es si a tu chico le va a gustar que le estimules esa parte de su cuerpo. Ten en cuenta que los testículos son una zona muy delicada y que deben ser estimulados con mucho cuidado por lo que hay hombres a los que no les agrada mucho la idea de que se los manipulen.

Coge sus testículos con tu mano de forma delicada y comienza a acariciarlos suavemente fijándote en las reacciones que le van produciendo. Así sabrás si lo que le estás haciendo le está gustando o no. Una vez que has comprobado que disfruta mientras le acaricias los testículos, ya tienes una técnica más que añadir a vuestras prácticas sexuales.

Cuando le estés haciendo una felación a tu chico, puedes hacer con sus testículos lo mismo que le haces a su pene. Puedes acariciarlos, besarlos, chuparlos, pero siempre con mucha delicadeza y cuidado para no hacerle daño. De esta forma, las sensaciones de placer que va a tener mientras le practicas sexo oral se van a multiplicar. Piensa en los momentos en los que él te hace a ti un cunnilingus y a la vez te acaricia los pechos, las ingles o el culo y sabrás las sensaciones que está experimentando.

Los testículos son una zona del cuerpo de los hombres con un gran potencial erógeno que no debes dejar abandonada porque para ellos es muy excitante. Si sabes estimularlos correctamente conseguirás que tenga momentos de placer muy intenso.