La circuncisión es un proceso quirúrgico que consiste en cortar, parcial o totalmente, la piel que cubre el glande (prepucio), dejándolo al descubierto. Existen varios motivos por los que se puede realizar esta operación que son, médicos, culturales o religiosos. Las personas que recurren a la circuncisión por temas de salud o estéticos (algunos hombres prefieren llevar el glande al descubierto) suelen estar preocupados por si este tipo de intervención va a tener algún tipo de influencia en sus relaciones sexuales.

Independientemente de los motivos culturales o religiosos, la circuncisión se suele hacer principalmente por temas de salud. El problema más habitual por el que alguien es circuncidado es la fimosis, que es cuando el orificio del prepucio es demasiado pequeño y cuesta retirarlo para dejar el glande a la vista. Esto provoca problemas de higiene y que las relaciones sexuales sean incómodas y dolorosas.

Otro de los motivos por los que debemos recurrir a la circuncisión es la parafimosis.  En este caso se produce una inflamación del prepucio que impide que vuelva a cubrir el glande lo que provoca un estrangulamiento del glande que puede llegar a producir una necrosis y la pérdida de éste.  Tanto en la fimosis como en la parafimosis, la circuncisión elimina todas estas molestias, evitando el dolor y consiguiendo que nuestras relaciones sexuales sean mucho más satisfactorias.

Salvo en estos casos, en los que es necesario por motivos médicos, no se debe hacer una circuncisión si nos encontramos completamente sanos, ya que no tiene ninguna influencia en el sexo. Tener o no tener prepucio no hace que las relaciones sexuales sean mejores o peores. Existen ciertos mitos sobre los beneficios que la circuncisión puede proporcionar a hombres que padecen de eyaculación precoz, pero no existe ningún estudio que demuestre que esto sea cierto.

La conclusión es que la circuncisión no influye de ningún modo en nuestras relaciones sexuales. Ni va a afectar a la sensibilidad de nuestro pene ni vamos a conseguir tener un mejor rendimiento en la cama por el hecho de carecer de prepucio. Salvo en casos que hemos comentado anteriormente en los que hay algún problema físico que podemos corregir si nos circuncidamos.