El ano está lleno de terminaciones nerviosas, lo que lo convierte en una zona erógena muy importante y con la que se puede obtener mucho placer. Por eso, una experiencia muy excitante es la práctica del sexo anal. Aunque cada vez está más extendida, todavía hay muchas personas que, debido a ciertos tabúes, a la creencia de que puede resultar muy dolorosa o por miedo a encontrarse con alguna situación un poco embarazosa, se resisten a probarla. Por eso es interesante que, para que nuestra confianza y seguridad con esa zona sea máxima, comencemos en solitario con la masturbación anal. Sin embargo, la estimulación del ano puede no ser tan intuitiva como la de nuestros genitales y no sepamos por dónde empezar. Te damos algunos consejos para conseguir que disfrutes plenamente con la masturbación anal.

Lo primero que debes hacer es relajarte y lavar muy bien la zona antes de comenzar la masturbación anal.

Puedes comenzar a masturbarte normalmente para conseguir estar relajado y que puedas disfrutar de la excitación que te produce. Una vez que consigas esta excitación, empieza a acariciar la parte externa del ano con suaves movimientos circulares a la vez que lo masajeas. Conseguirás poco a poco que la zona se vaya relajando y empezarás a sentir un gran placer con la estimulación.

Entonces puedes comenzar a introducir tu dedo en el ano, pero debes tener una serie de cosas en cuenta:

– El ano es una zona que no lubrica de forma natural por lo que es conveniente que utilices un lubricante. Puedes colocar una buena parte en el dedo y otra a la entrada del recto.

– Es importante que tengas las uñas cortas para evitar que puedas arañarte.

– Si meter directamente el dedo en el ano no te parece muy agradable puedes utilizar un guante de látex o un preservativo. Igualmente debes lubricarlo.

Cuando comiences a introducir tu dedo hazlo de forma suave, sin presión y disfrutando de todas la sensaciones. Haz movimientos suaves de dentro hacia fuera, como si fuera una penetración. Puedes estimular a la vez otras zonas erógenas para aumentar la sensación de placer. Es posible que tengas la sensación de que vas a expulsar algo. No te preocupes, es un acto reflejo del cuerpo. Puedes continuar con la masturbación anal, se pasará en breve.

Si te preocupa el dolor puedes utilizar un dilatador anal. Con él conseguirás que se el orificio se dilate y se anestesie un poco y de este modo evitar el posible dolor.