Hay una conocida frase que dice: En el amor y en la guerra, todo vale. Y quien dice amor, dice sexo. Por eso, una forma de disfrutar en el sexo es apartando nuestros miedos y recelos para obtener experiencias altamente gratificantes. En algunas culturas, como la japonesa, lo vienen realizando desde tiempos inmemoriales y realizan todo tipo de prácticas encaminadas a aumentar el erotismo. Una de estas prácticas es el kokigami.

El kokigami es un juego erótico, de origen japonés, que consiste en disfrazar al pene con un traje de papel. De esta manera se consigue sorprender a la pareja a la vez que se la divierte y seduce y se añade un poco más de morbo al juego del amor.

El nombre de kokigami procede de las palabras japonesas “koki” y “gamia”. El koki  es una especie de pañuelo que llevan los “waki” (los actores del teatro Noh), que se pone alrededor de la cintura y que les cubre los genitales y que les sirve para cambiarse de vestuario con rapidez, ya que lo pueden utilizar como máscara, venda, sombrero o arma. La palabra “gamia” significa papel.

Como la mayoría de las prácticas sexuales de la cultura japonesa, la experiencia del kokigami es bastante antigua y ya se realizaba por la aristocracia japonesa del siglo VII. Los hombres envolvían su pene y testículos con pañuelos de seda  y cintas con los que creaban variadas formas, animales habitualmente, y después, se lo presentaban a sus amantes, las cuales procedían a desenvolverlo con mucha sensualidad creando un ritual altamente erótico para los dos.

Se cree que el kokigami procede del origami, que es el arte de crear figuras con papel y del tsutsumi que es arte de envolver regalos, aunque parece que es una mezcla de ambos.

Hoy en día, el kokigami ya no se hace con tela. En su lugar se suele utilizar papel de seda y las formas se asemejan más a las del origami, aunque la finalidad sea totalmente distinta.

En muchos sex-shops podemos encontrar diferentes y divertidos disfraces para el pene. Pero suele ser más a modo de broma. El kokigami es un todo un arte y algo muy serio con respecto a la sensualidad.