Los hombres y las mujeres no somos iguales. Actuamos de forma diferente, nos gustan distintas cosas y, en el sexo, también sentimos y experimentamos el placer de forma diferente. Por eso es muy fácil encontrar parejas en las que uno de los dos tiene mayor necesidad de practicar sexo que la otra. Según va avanzando una relación, se van atenuando los niveles de deseo, pero hay otros factores, como los problemas diarios o las discusiones, que también hacen que se pierda ese interés por el sexo. Para evitarlo, debemos llegar al origen del problema, a través del diálogo o buscando ayuda profesional, para encontrar una solución.

Cuando comenzamos una relación, la novedad nos resulta muy excitante y la frecuencia con la que se practica sexo es muy alta. Según va pasando el tiempo, es normal que esta frecuencia vaya bajando. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el único problema es que un miembro de la pareja  tiene más ganas de sexo que el otro. Lo que debemos hacer es hablarlo tranquilamente y tratar de llegar a un punto medio en el que los dos nos sintamos a gusto y satisfechos.

Cuando son otro tipo de problemas los que hay en la relación de pareja, las ganas de tener sexo pueden desaparecer. Hay que dialogar constantemente sobre ellos para buscar juntos la solución y conseguir que se recupere el deseo sexual.

Si aun así, sigues teniendo muchas más ganas de sexo que tu pareja, tienes algunas opciones.

– La primera es la más fácil y sencilla: recurre a la masturbación. Muchas personas piensan que cuando se tiene pareja no hay que masturbarse, pero es otra opción de la que disponemos para satisfacernos sexualmente y nos ayudará a calmar esos deseos.

– Busca otras propuestas para vuestras relaciones sexuales. Uno de los problemas de la pérdida del deseo se debe a la rutina sexual. Si siempre lo hacemos todo del mismo modo, con las mismas posturas, el sexo se vuelve predecible y se pierde el interés. Proponle a tu pareja nuevo juegos sexuales, el uso de juguetes eróticos, realizar alguna fantasía. De este modo, volverá a tener más interés por el sexo.

– Evita el exceso de estimulaciones sexuales como la pornografía o la literatura erótica y procura que tu pareja las aumente.

En ningún caso, presiones a tu pareja para tener más sexo. Lo único que puedes conseguir es que empeore la situación.