El sexo es una de las actividades más placenteras de las que podemos disfrutar. Sin embargo, a pesar de los múltiples beneficios que podemos encontrar con esta práctica, es conveniente tomar una serie de precauciones para evitar que podamos encontrarnos con una serie de consecuencias negativas tanto para nuestra salud como para nuestros planes.

Practicar sexo sin utilizar protección siempre es algo arriesgado, sobre todo cuando no se tiene pareja fija y se practica el sexo casual. Hay que tener en cuenta que no conocemos bien a esa persona y, en el fondo, también nos estamos acostando con su pasado.

Por lo tanto, el primer riesgo que corremos al no utilizar protección es el contagio de una enfermedad de trasmisión sexual (ETS). Muchas de estas enfermedades, aparte de las molestias que nos puedan ocasionar, pueden curarse con relativa facilidad. En cambio otras, como el Virus del Papiloma Humano (VPH) o el VIH pueden hacer que nuestra salud se deteriore gravemente e incluso que llegue a producirse la muerte. ¿Merece la pena no usar protección?

Por supuesto, cuando hablamos de sexo sin protección no nos referimos sólo a la penetración. El sexo oral y el sexo anal también son prácticas sexuales que tienen sus riesgos y con las que también deberemos tomar precauciones. A través del sexo oral sin protección podemos contraer enfermedades importantes como el herpes genital o la hepatitis. Para evitarlo podemos utilizar preservativos o, también, barreras bucales de látex.

Aparte de estos riesgos, en el caso de parejas heterosexuales, también se puede dar el caso de embarazos no deseados. Es importante utilizar métodos anticonceptivos para evitarlo.

La mejor alternativa para evitar una ETS es el uso del preservativo, ya que, bien utilizado, tiene una eficacia del 95%. Para prevenir embarazos no deseados, además de los preservativos, tenemos a nuestra disposición diferentes anticonceptivos femeninos, como la píldora, el DIU o el condón femenino.

Debemos tener muy claro la importancia de utilizar protección en nuestras prácticas sexuales, de lo contrario nuestra salud se puede ver gravemente afectada. El uso de preservativos, métodos anticonceptivos, realizarse chequeos con frecuencia y evitar, en lo posible, relaciones ocasionales con personas que no conocemos nos ayudará a disfrutar del sexo plenamente.