La menstruación es una circunstancia normal en la vida de las mujeres. Simplemente hay que observar algunas precauciones para evitar que se convierta en un suplicio y saber convivir con ello.

1 – La regla no es algo sucio. Sin embargo, al contacto con el aire, el líquido menstrual puede tener un muy mal olor. Hay que mantener, pues, la higiene, cambiándose de protector y lavándose varias veces al día. Es muy importante mantener la zona seca y aseada.

2 – El síndrome premenstrual puede ser muy molesto. El pecho se vuelve mucho más sensible, incluso puede llegar a ser bastante doloroso y el vientre se hincha. Desde ese momento, las mujeres se pueden sentir muy molestas e incluso irritables. Pero no es una enfermedad grave y por lo tanto no podemos tratarlo como tal. La prescripción de medicinas será sólo recomendable cuando la circunstancia se torne muy molesta. En primer lugar hay evitar comer platos muy salados que favorezcan a retención de líquidos. También hay que tener la precaución de reducir el consumo de té y café, que aumentan la irritabilidad. Hay que dormir el tiempo suficiente y hacer actividad física.

3 – Muchas mujeres sufren dolores en el vientre y calambres en la espalda durante la menstruación, debido a los efectos provocados por las contracciones del útero. Como paliativo podríamos utilizar paracetamol o antiespasmódicos. Pero hay que evitar la ingestión de aspirinas. El ácido acetilsalicílico fluidifica la sangre y no es en absoluto recomendable durante la menstruación. Los remedios simples como baños calientes, aplicar calor en el vientre… y sobre todo relajación. Cuanto más nos contraigamos, mayores serán las  molestias. Aprender a relajarse ayudará sobremanera. Y como siempre, si los dolores son demasiado fuertes no se dude en consultar al ginecólogo.

4 – A menos que las molestias sean exageradas, el período menstrual no debe significar paralización alguna en nuestra actividad cotidiana. Deberemos forzarnos a hacer las mimas cosas que siempre. Normalizaremos la situación. No sólo deberíamos poder asistir al trabajo, sino también al gimnasio, o incluso a la piscina, como siempre. Eso sí… un extra de protección durante estas actividades no irá mal.

5 – La última precaución a tomar es con nosotros mismos. Hay que saber vivir con la regla y sus molestias y aprender a convivir con ellas, en lugar de sufrirlas solamente. Hay que dominar al cuerpo durante la menstruación. Si no adoptamos un aire de martirio, nadie notará que estamos con la regla.