Todos, en algún momento, hemos tenido alguna fantasía sexual y nos hemos imaginado en alguna situación con un alto contenido erótico que nos genera mucha excitación, pero la mayoría de las veces se queda en eso, en una fantasía. Sin embargo, es bueno que compartamos con nuestra pareja cuáles son nuestras fantasías eróticas. Nos va a servir para explorar nuevas formas de practicar sexo y es un buen modo de no caer en la peligrosa rutina sexual.

Te vamos a dar algunas pautas para que puedas hacer realidad la fantasía sexual de tu pareja.

– Para empezar, tienes que hablarlo con ella. En una relación sana, es lógico que se tenga mucha confianza y no debe haber ningún problema en comentar cuáles son nuestras fantasías sexuales. Que te comente con qué cosas fantasea.

– Una vez que ya sabes lo que quiere, te tiene que agradar la idea. No por agradarla a ella te vas a involucrar en algo que te puede producir rechazo o no hacer que te sientas cómodo. Las fantasías sexuales son eso: fantasías. Y no siempre es posible llevarlas a la realidad. No poder hacer realidad estas fantasías no tiene por qué suponer ningún problema o afectar a la relación de pareja.

– Si su fantasía consiste en asumir roles diferentes, debes implicarte en todo lo necesario para que sea lo más real posible, con disfraces o cualquier accesorio que se precise. Asume tu rol y diviértete haciéndolo, así conseguirás tener una experiencia inolvidable.

– En la mayoría de los casos una fantasía no implica que a tu pareja le guste actuar así. Que tenga, por ejemplo, la fantasía del “profesor y la alumna” no quiere decir que lo que le guste sea acostarse con jovencitas. Es simplemente un rol y debes verlo como una forma divertida de tener sexo de un modo diferente.

– En nuestra cabeza no hay límites, por eso muchas veces hacemos realidad alguna de nuestras fantasías sexuales, pero no conseguimos la satisfacción sexual que imaginábamos. Es importante que los dos estéis excitados con la idea para conseguir que el resultado sea más exitoso.

– Antes de comentar con tu pareja cuáles son tus fantasías, debes valorar si éstas no se salen de lo normal. En nuestra cabeza podemos imaginar cualquier cosa y es posible, que se nos pueda ir la imaginación demasiado lejos. Si te inquietan tus pensamientos también debes valorar la visita a un especialista.

– En principio, satisfacer una fantasía sexual es algo ocasional. Puede que la experiencia os agrade y que la repitáis con frecuencia, pero si consideras que es algo que afecta a la relación, es conveniente consultar con un especialista.