El sexo forma parte de nuestra naturaleza humana, es algo natural y necesario para la reproducción. Sin embargo, para ser un gran amante es necesario contar con una buena técnica y tener en cuenta los gustos de nuestra pareja. Para conseguir que un encuentro sexual resulte placentero para los dos, la penetración no debe ser algo que se realiza de forma mecánica, sino que debemos conseguir que se convierta en una experiencia excitante y placentera.

Hay que tener muy claro que de lo que se trata es de que nuestra chica disfrute con la penetración.  Para ello tiene que estar lo suficientemente excitada para que su vagina se lubrique adecuadamente antes de proceder con la penetración. Si no tiene la lubricación idónea, al penetrarla puede sentir molestias y dolores que harán que el encuentro sexual no sea muy agradable para ella.

El modo de conseguir que lubrique de forma correcta es mediante unos buenos preliminares. De este modo, conseguiréis ir calentando poco a poco el ambiente y ella se irá sintiendo cada vez más excitada y lubricada, preparando el terreno para la penetración. En el caso de que tu chica sufra de sequedad vaginal, es necesario el uso de algún lubricante con base de agua para garantizar su disfrute durante la penetración. Cuando vayas a comenzar la penetración, hazlo lentamente y poco a poco. Ve comprobando si la lubricación es la correcta antes de continuar con el coito.

Es muy importante el ritmo que debes emplear durante la penetración. Comienza lentamente y ve incrementándolo en función del nivel de excitación. La postura que adoptéis también determinará el ritmo que debes seguir. Evita las penetraciones muy rápidas o con demasiada fuerza. Pueden resultar aparentemente placenteras, pero pueden producir irritaciones por el exceso de fricción.

Cambiar de postura puede hacer que la penetración resulte mucho más placentera. Sirve para experimentar sensaciones desde diferentes ángulos y profundidad de las penetraciones. Ayuda a salir de la monotonía y es bueno para retrasar la eyaculación.

Seguir todos estos consejos te resultará muy sencillo si, al penetrar a tu chica, en lugar de tu propio placer, piensas en conseguir que los dos disfrutéis por igual.