La masturbación ya no es ningún tabú. Y no sólo no te vuelve loco ni se te caen las manos, sino que los sexólogos le encuentran numerosas virtudes, como que ayuda a conocer tu cuerpo y a mejora tus posibilidades de felicidad en tu vida sexual.

Sin embargo, sigue siendo un poco raro cuando se practica delante de tu pareja. «La primera vez que mi novio se masturbó delante de mí, me derrumbé y comencé a llorar” dice Natalia, 27. “Me sentía como si me estuviera traicionando. Sentía como si yo era fácilmente reemplazable por su mano”.

Según algunos ginecólogos, puede que algunos hombres recurran a esta práctica en caso de que experimenten dificultades para disfrutar plenamente de la penetración individual. Es justo lo contrario de la eyaculación precoz. Necesitan excitar el sexo mucho para alcanzar la eyaculación debido a hábitos que han adoptado durante el tiempo y que se han convertido en un reflejo.

Por otro lado, la mayor preocupación de algunas mujeres con respecto a esto, es “qué pasa en la cabeza de un hombre cuando hace eso”. Como Lydia, 43 años: «Sospecho que, en ese momento, en su cabeza hay otra mujer y eso me enfurece. Le mostré claramente mi desaprobación. Pero cuando me di cuenta de que se iba a hacerlo él solo en la esquina, decidí que no iba a estropear nuestra complicidad en el amor. Hago un auténtico esfuerzo, pero todavía tengo reticencias a que se masturbe».

Estas reacciones de desaprobación no son el sólo por parte de las mujeres. Algunos hombres también consideran negativa la autoexcitación de su compañera. Se suele citar el ejemplo de aquella paciente treintañera en pleno desconcierto: «No soy normal, porque necesito acariciar mi clítoris durante la penetración para lograr gozar. Pero para mi marido, es una perversión.» Su sexólogo la tranquilizó: «Simplemente es Vd., como muchas mujeres, muy clitorídea, y no había ninguna anormalidad en eso. dentro. Es algo muy normal «

Los hombres que son mucho más mirones que las mujeres, llegan más fácilmente a dar un valor erótico al onanismo.

Lejos de ser un sustituto de una pareja incómoda, la masturbación en las relaciones amorosas es una de las muchas posibilidades de acceso al placer. Además, cualquier persona que se atreva a mostrar un gesto tan terriblemente narcisista al otro revelando un secreto de él, tan íntimo, está dando muestras infinitas de confianza.