Ya sea escogida, disimulada o asumida, la virginidad tardía es a veces vivida con angustia. Pasar al acto sexual se convierte para algunas mujeres en una misión imposible. ¿Pero por qué?

El año pasado, Cindy, una ciudadana de Bruselas de 25 años, debido a sus penurias económicas, decidió vender su virginidad por internet por 200.000 €uros. En 2009, una estudiante brasileña de medicina, de 20 años de edad, hizo lo mismo. La subasta, en esta ocasión para poder sufragar sus estudios, alcanzó la cifra de 600.000 €uros. Mientras unas mujeres tratan de monetizar su virginidad, otras lucha por mantenerla intacta.

Teniendo en cuenta que la edad de la pérdida de la virgnidad ronda los 17 años tanto en hombres como en mujeres, se habla de virginidad tardía cuando se superan los 25 años.

Pero, ¿qué motivos son los más habituales para la virginidad tardía?

A la espera del Príncipe Azul:

Algunas mujeres mujeres se suman a la espera «virtuosa» del príncipe azul. Fantasean sobre ideales: Encontrar el alma gemela, unirse a su «mitad», esperar el «bono». Ideales nacidos de un diseño romántico de la relación sexual y de la relación sentimental. Exigen a un compañero «perfecto», es decir conforme con criterios estrictos, para que la primera vez permanezca inolvidable. Ponen, así, sobre un pedestal el amor físico con futuro hombre de su vida.

Catherine, 30 años, parece desengañada por esta espera del  compañero  ideal. » Deseé esta abstinencia. Hoy, sufro mi virginidad tardía. El hombre perfecto o la mujer perfecta no existe, Quise creer en eso. Quería esperar a la buena persona, el tiempo pasa y hoy bloqueo. «

Juana esperó a la edad de 28 años, por su primera vez, y no es decepcionada en absoluto de haber quedado virgen para el que le gusta. » Estoy en pareja. Perdí mi virginidad. Y soy simplemente feliz. Este hombre que entró en mi vida, de manera inesperada me rellena de felicidad. Es comprensivo, dulce, a la escucha y tengo confianza en él. Me hizo pasar este cabo de la virginidad muy con suavidad escuchando mis palabras, ir a mi ritmo y me tranquiliza.

Traumas de infancia y de adolescencia

La virginidad tardía se vincula a veces a traumas de infancia o adolescencia por culpa de abusos sexuales, violencias domésticas y en general cualquier mala experiencia con los hombres. Estos traumas provocan un rechazo importante a cualquier cosa que suponga sexo. Destruyen la curiosidad natural emocional y generan barreras que impiden acercarse al mundo del sexo.

Carla cuenta que fue violada de niña. A los 20 años podría haber resuelto el problema, pero de nuevo, esta vez su mejor amigo quien abusó de ella.

Juliana, con 25 años, sufrió la amarga experiencia de salir con un chico con el que se negó a mantener relaciones sexuales. Al poco el chico rompió la relación. Al poco volvieron, pero ella fue incapaz de mantener relaciones con él.

La asexualidad o vivir sin sexo

Hay mujeres cuya virginidad tardía es la ausencia total de libido y de deseos sexuales. El sexo no es prioridad en ningún momento.

Marina, de 25 años, no tiene ningún complejo relacionado con su virginidad tardía. Dice no haber sentido jamás ninguna atracción física hacia nadie, ni hombre ni mujer. Nunca sintió necesidad de sexo. Nunca jamás se masturbó. A pesar de que reconoce que tuvo numerosas ocasiones, nunca terminó por concretar. Confiesa no sufrir por su virginidad, sino por su falta de afección.