STOP & GO: UNA PARADITA EN EL MOMENTO ADECUADO ENFRÍA EL MOTOR

¿La pasión se lo lleva todo por delante sin freno ni límites? Trata de practicar el ejercicio de base que aconsejan los especialistas. Stop & go. Dos sexólogos norteamericanos, Masters y Johnson, nos recomiendan una técnica natural y clásica. Este método permite además reeducarse y aprender a administrarnos.

¿Qué hay que hacer? Si te hueles que estás a punto de eyacular… bloquea. Para y vuelva a los preliminares. Juega, acaricia, abraza. Una vez que la tempestad ha pasado, empieza de nuevo. Esto transformará sus espasmos en gestos románticos, y matarás dos pájaros de un tiro.

APRIETE EL FRENO PARA CONCLUIR MÁS TARDE

Si stop & go no funciona, sé más drástico. El squeeze (= apretar, estrujar) es también un método de Masters y Johnson. También es muy eficaz aunque, posiblemente, más perturbador para la trayectoria erótica.

¿Qué hay que hacer? Si alcanzas el “punto de no retorno” y estás en trance de acabar en “modo fuera de control” me parece que no tienes muchas alternativas y debes tomar la opción más drástica: con el pulgar, el índice y el dedo corazón comprime la zona bajo el glande (por lo menos 3 segundos) para bloquear el flujo. Esta técnica se muestra eficaz en el 90 % de los casos.

GANA UN TIEMPO PRECIOSO GRACIAS  A LOS PRESERVATIVOS ADECUADOS

Los problemas de precocidad tienen que ver a veces con la hipersensibilidad del glande. Algunos frotamientos bastan para poner en marcha la explosión. Una solución clásica consiste en utilizar los preservativos retardantes adecuados. Menos sensaciones, menos placer. No es que sea muy excitante, pero si lo que se quiere es durar más, desde luego es eficaz.

¿Qué hay que hacer? Utiliza un preservativo retardante. Existen dos tipos:

  • los anatómicos, que  comprimen literalmente a la altura del glande y «estrangulan» la eyaculación
  • los untados con un anestésico local, que reducen considerablemente la sensibilidad.

LA MEJOR POSICIÓN NO ES LA MÁS CLÁSICA

¿Eres de los tradicionales? ¿Después de algunos preliminares, vas a lo esencial con la posición del «misionero«? Es la más conocida, pero también es la más arriesgada porque facilita la eyaculación haciendo presión sobre el abdomen.

¿Qué hay que hacer? Evita siempre ponerte arriba ya que las tensiones musculares engendradas juegan en tu contra. Cuanta más tensión muscular más flujo sanguíneo, más activación, más riesgo de descontrolar la eyaculación. Lo mejor es que le pidas a tu pareja que se ponga arriba y así te ahorras los movimientos. Si no te mueves, no harás esfuerzos y no acelerarás el proceso.