¿No quieres hacer el amor? Está bien, no hay necesidad de forzarlo. Pero a veces empleamos malas excusas para no tener sexo, que no hay por dónde cogerlas.

Excusa numero 1: estás demasiado cansada

La jornada de trabajo fue dura, la sesión de gimnasio que siguió fue agotadora. Y cuando pones la cabeza en la almohada sólo piensas una cosa: dormir.

¿Por qué se trata de una falsa excusa? Porque no calentáis… Si esperas a verle en la cama para encontrar la intimidad… vamos mal. Tienes que estimular el deseo en otros momentos del día. Por ejemplo por la tarde-noche, cuando llegáis a casa del trabajo, no saludes con un beso lánguido, no seas tacaña con las caricias. Vete calentando motores desde el principio y abre su apetito y el tuyo.

Excusa numero 2: no te gusta tu cuerpo

No te gustan tus muslos. El complejo te molesta hasta el punto de que no puedes seguir teniendo sexo. ¿Por qué se trata de una falsa excusa? Deja de ser paranoica. El sexo es una buena manera de recuperar tu confianza y reconciliarte con tu cuerpo. Elige la ropa interior que te haga atractiva, con la que te encuentres sexy. Tu entusiasmo se multiplicará por diez. Te encontrarás más guapa e irresistible.

Excusa numero 3: no tienes tiempo
Un peliculón en la televisión, tu mejor amiga que te llama por teléfono, un exfoliante que te espera en el baño. Todo el mundo sabe que el estrés es el enemigo del sexo.

¿Por qué se trata de una falsa excusa? Tómate el tiempo necesario para frenar o para establecer descansos. Contrariamente a la creencia popular, en el amor no todo es algo espontáneo y a veces es bueno programar, a condición de que no se convierta en algo mecánico y rutinario.

Excusa numero 4: tienes migraña

Sientes como si tuvieras un martillo neumático en la cabeza. No ves posible desear un abrazo en estas condiciones.

¿Por qué esto es una falsa excusa? El sexo es el mejor analgésico natural. Cuando amas, y sobre todo en el momento del orgasmo, tu cuerpo libera endorfinas y dopamina, dos hormonas del placer que pueden reducir los dolores de cabeza y las migrañas. Además, el paracetamol es tu amigo.

Excusa numero 5: no estás de ánimo

Tu libido parece estar de vacaciones en estos días. No estás receptiva a las muchas señales que te envía tu compañero.
¿Por qué se trata de una falsa excusa? Cuando no sientes el deseo de ir, intenta esta estrategia: Acuéstate desnuda pegada a tu pareja, y verás cómo reacciona su cuerpo. Eso permitirá que te dé besos en el cuello y las zonas erógenas. La proximidad de los cuerpos y el contacto con la piel liberarán feromonas que despertarán el deseo.