Estar a gusto con su cuerpo y atreverse a las aventuras más extravagantes con el cónyuge, siempre no es algo dado a todo el mundo. Aquí os presentamos la manera de recuperar su confianza.

Crear un estado de ánimo travieso y juguetón

«¿Se sientes más cómoda haciendo el amor en la oscuridad? «A medida que los abrazos entren en acción un poco de luz no te dará miedo. Crea un ambiente propicio. Descorre las cortinas, lamparilla que dé luz roja, velitas encendidas, que luego se fundan con el aceite de masaje…  Estarás en un ambiente 100 % erótico

Bebe champán

El alcohol inhibe los miedos. El alcohol transporta. Entonces tomad un vaso y divagad.

Atención al beber: champán, vino blanco… etc. Si nos contentamos con una copa (o dos), nos entregaremos a cierta complicidad y a algunas risas. Riesgo: Cuidadito con pasarse con el alcohol. El efecto suele ser el contrario al que se busca.

Que tu pareja explore su cuerpo en solitario

Déjale que ella sola se masturbe. La masturbación le hará entrar en el círculo del placer. Más adelante os juntáis, os exploráis juntos, os descubrís el uno al otro, volvéis a vosotros mismos, os familiarizáis con un cuerpo y con el otro… y sacamos las fantasías a relucir. Que cada uno se cree su propio universo y cuando resbaléis las manos sobre el otro, todo será tranquilo y placentero.

Alternad el mando de las riendas en el uno y en el otro

Puede que en la vida diaria te toque llevar las riendas de muchas cosas: el trabajo, parte de las responsabilidades de la casa, con la familia, con los amigos… En la cama también. Pero deja que tu pareja también mande de vez en cuando. Disfrútalo. Déjate llevar y alcanza el máximo placer. Se trata de disfrutar. Deja que tu pareja te muestre lo que puede hacer y déjale organizar y llevar la iniciativa. Subirás su autoestima, te relajas y os ayudará a estrechar lazos más aún.

Cambia las normas sociales:

Olvídate de todas las normas y todos los principios sociales establecidos. Ese momento es tuyo. La sexualidad es limpia siempre que te produzca placer a ti y a tu pareja. Punto. Sé tú mismo. No hay principios ni reglas que seguir. Fuera.