Uno de los grandes misterios de la vida es cómo salir por la mañana después de una noche de sexo. Claro está que ligar por noche y disfrutar de una buena sesión de sexo es toda una aventura, pero una vez que el alcohol y la adrenalina desaparecen, te encuentras en lo que unas veces puede ser una interesante situación y otras veces una precaria circunstancia. No tienes que preocuparte mucho sobre lo incómodo que puede ser. Sin embargo, necesitas saber la forma de cómo salir de ahí sin que ello suponga crear una situación desagradable con ella.

Juega el papel del chico bueno

Levántate. Investiga sobre lo que hay en la cocina y lo que hay en la nevera y prepárale un buen desayuno. Así es posible que consigas la etiqueta de chico lindo. Si crees que no eres capaz de preparar el desayuno, mejor no lo intentes. Despertar con un incendio en la cocina no es la mejor manera de propiciar que te vuelva a invitar a su cama.

Despiértala cuando te despiertes para hacerla saber que vas a salir.

Asegúrate de dejar tu número u otra forma de contacto para que podéis quedar otra vez. Desde luego no es el tipo de salida que deja una buena impresión, pero funciona perfectamente si puedes justificar que tienes que ir al trabajo u otras cosas que hacer cuando te levantes.

Despiértala con más sexo

Si repites por la mañana, quedarás como un Marqués. ¿Por qué dejarlo con sólo una noche?. Que sea durante la noche y por la mañana si ves que ella está dispuesta a ello, aunque no vayas a hablar con ella nunca más. Al menos ambos quedaréis muy satisfechos con la experiencia.

Escápate

Esta opción te hará quedar como un completo un idiota, pero a veces no queda otra. Ésta es para esas veces en las que piensas que tienes que salir pitando de allí. Lo suyo es que te despiertes antes que ella para largarte de allí. Pero si te pilla, necesitas tener preparada una rápida escusa de por qué te vas de inmediato. Pero si todo eso falla, entonces salta de la ventana del cuarto de baño.