Las contraindicaciones de los contactos sexuales durante el embarazo son extremadamente raras. El embarazo no impide la relación sexual. Por contra, para las mujeres como para los hombres, la libido puede parecerse al yoyo. En el marco de un embarazo no patológico, no hay ninguna razón para tener miedo: no se le hará daño al bebé. Muy al contrario, al placer y la abertura de la madre durante el embarazo son muy positivos para el bebé. Durante los primeros meses de embarazo no habrá ningún cambio. O más bien sí, y esto no es despreciable. El pecho de la mujer crecerá muy rápidamente. Si tenías una compañera con no mucho pecho, vas a notar muy rápidamente el cambio. Disfruta del momento, que luego, los senos de mamá se reservarán para el bebé.

Posteriormente el vientre comienza a crecer y puede tener ciertas molestias. Evidentemente, La posición del misionero se vuelve más difícil e incómoda. Es el momento de comprobar nuestra pericia en la posición de perro o, mejor todavía, la posición de las «cucharas»: tumbados sobre el costado, el hombre detrás de la mujer.

Fisiológicamente, el hombre no puede alcanzar al bebé. Está muy escondido. No hay ninguna posibilidad de dañar al niño aunque «estés particularmente bien equipado». De hecho, observarás que la vagina de tu mujer parece que, en el curso de días, se estrechar un poco: una impresión más bien agradable.

Luego, está lo que pasa por nuestras cabeza. Ciertos hombres no se atreven o no quieren hacer el amor a su mujer durante el embarazo. Estos cambios corporales súbitos les asombran y les pueden hacer flaquear su libido. En este caso, hay que hablar de ello muy tranquilamente con la futura mamá y explicarle nuestro malestar. Pero no le digas que no la deseas, sino que no te sientes cómodo, momentáneamente. Como siempre, el diálogo tranquilo será constructivo.

En otros casos, es la mujer quien puede ver su libido bajar en ciertos momentos de su embarazo y subir en otros. Posiblemente se inquieta por el parto y se plantea cuestiones de su vida futura como mamá. Los cambios hormonales desempeñan también un papel en estos cambios eventuales de libido.

Como de costumbre, no hay normas en materia de sexualidad durante el embarazo. Cada uno reacciona a su modo, según su carácter, su historia o sus angustias. Si la penetración no es verdaderamente posible en una pareja, dale pista libre a tu imaginación para encontrar ternura y caricias. Lo importante es no cortar la comunicación.