La duraci´n óptima del coito para una mujer.

Para esta pregunta no hay respuestas absolutas. En este y otros muchos casos de sexo sólo puedo aportar mi opinión y, por supuesto, no una respuesta basada en fundamentos científicos. Pues bien, lo de empezar una relación sexual poniendo el cronómetro ya, de entrada, me parece una mala idea. No se me ocurre nada más distante del sexo que un reloj. La vida cotidiana vive con su reloj pegado a la espalda y no es capaz de librarse de sus férreos horarios en ningún momento. Escapar de la cotidianeidad en la cama, en el sexo, me parece un buen punto de partida.

Otra buena idea me parece darle mayor importancia a la calidad que a la cantidad. Interactuar con nuestra pareja. Preguntar qué es lo que le gusta en el sexo. qué le gusta que le hagan y cómo quiere que se lo hagan. Y explicar qué es lo que nos gusta y cómo nos gusta que nos lo hagan.

El problema es que para poder expresarse con libertad, sin prejuicios y sin pudores, es necesario un nivel importante de confianza y de complicidad con tu pareja. En relaciones esporádicas puede ser, incluso, más difícil.

Una alternativa, cuando hablar de sexo  forma abierta no es posible, es estar muy atento a las propuestas que el cuerpo de nuestra pareja va realizando y, por supuesto, a las reacciones que va teniendo a cada una de las nuestras.

A pesar de mis preferencias personales, entiendo que, quien visita un video que lleva este título, supongo que espera alguna cifra. Una orientación de algún tipo.

Pues parece que algunos investigadores de una marca de preservativos, a la que no voy a nombrar, se han dedicado a preguntar a un gran número de mujeres en toda Europa sobre cuál consideran que es el tiempo ideal para una relación sexual desde el momento de la penetración hasta el del orgasmo. Parece que la mayoría califica de “adecuado” un coito de entre 3 y 7 minutos y de “deseable” uno de entre 7 y 13. Los de menos de 3 minutos parecen “demasiado cortos” y los de más de 13 minutos “demasiado largos”.

El estudio, por supuesto, descarta todo lo que sucede antes de la penetración y después del orgasmo. En realidad, más que del orgasmo, de la eyaculación del varón. Lo que me parece que deja absolutamente incompleta cualquier tipo de relación sexual.