Ejercicios para relajarse en pareja

En la vida cotidiana cada vez es menos fácil encontrar verdaderos momentos de intimidad con nuestra pareja. Las múltiples ocupaciones que la rutina nos va poniendo a nuestro paso, cada vez nos deja menos tiempo libre para las cosas que realmente importan: sentirnos bien con nosotros mismos y transmitir sensaciones a aquellos a los que queremos. Precisamente, por esta escasez de tiempo real para dedicarnos a nosotros mismos y a nuestras parejas, es conveniente tener a mano una colección de ejercicios que permitan crear el clima necesario para aprovechar las escasas ocasiones que se presenten. Te proponemos algunos.

Ejercicio 1. Acercarse uno al otro.

Siéntate cómodamente. Haz dos respiraciones profundas. Cierra los ojos. Piensa en tu pareja. Enfoca tu pensamiento en sus cualidades. No dejes de pensar en tu pareja. En las cosas que hace bien. No dejes de pensar en tu pareja. En las cosas que hace y que te hacen sentir bien. Una vez alcanzada la predisposición adecuada, acércate a tu pareja. Si es por sorpresa, mejor. Dale un abrazo, suave. Mantente tan cerca como puedas todo el tiempo que te sea posible. No hables. Visualiza las sensaciones que te gustaría transmitir a tu pareja.

Ejercicio 2. Respirar juntos.

Poneos juntos, espalda contra espalda, apoyado el uno en el otro. Respirad con calma. Sentid la presencia de vuestro compañero. Sentid vuestro contacto. Notad los puntos de apoyo. Concentraos en ello. No habléis. Mantened los ojos cerrados. Buscad la armonía y dejaos ir.

Ejercicio 3. Abandonarse.

 De pie, comienza por enlazar a tu compañero con tus brazos. Trata de abarcarle con ellos. Progresivamente, id acercando vuestros cuerpos. Rozaos levemente. Manteneos así durante todo el tiempo que seáis capaces. Abandonaos en esta posición. No dejéis de rozaros.

Ejercicio 4. Hacer del tacto un lenguaje.

 El tacto es una manera de entrar en contacto con el otro de manera completamente directa pero, también , de recibir sensaciones para nuestro propio cuerpo. Haceos masajes suaves, caricias largas y agradables como queriendo expresarse. Utilizando el tacto como las palabras. Intentando transmitir sensaciones con cada caricia. Susurra en el oído de tu pareja. Tómate tu tiempo.