Hablar sucio durante el sexo puede ser un potente estímulo

Hablar sucio durante el sexo, siempre que a nadie moleste, siempre que se esté de acuerdo con la pareja en esto, puede llegar a ser un estímulo sexual muy importante. Hablar sucio durante el sexo es un complemente perfecto a una jornada de lujuria y pasión.

Si nos ponemos a pensar en el sexo, en por qué nos gusta y en por qué es algo tan especial es probable que lo primero que nos venga a la mente sean las cuestiones físicas. Sin embargo, los estímulos que llegan a la mente no se limitan a los físicos. Claro que es importante cómo nos tocan o cómo tocamos, qué posturas se realizan, en qué parte del cuerpo nos concentramos… Pero hay otras posibilidades de estímulos que a menudo se pasan por alto. Unos de estos estímulos son las palabras. Decir o escuchar palabras cargadas de erotismo estimula la transmisión de dopamina, lo que juega un importante rol en los complejos mecanismos de la excitación sexual..

Suena bien, pero ¿qué es lo que tienes que decir para hablar sucio realmente y que no suene ridículo?  A menos que seas una estrella del porno, «dame duro, chico malo», probablemente, no salgar  espontáneamente. Muchas personas no encuentran palabras que les suenen excitantes, por eso la mayoría quedan calladas.

Las frases más excitantes para un hombre parecen ser aquellas que tienen que ver con que la mujer anuncie la llegada del orgasmo. “me voy a correr” o ”me voy”, aún siendo frases muy simples, parece que excita mucho a los varones. Les hace sentir que su pareja va a tener un orgasmo por el placer que él le ha causado. Al anunciarlo se amplifican las sensaciones, aumentando así el disfrute de ambos.

Sin embargo, las mujeres, por otro lado, quieren algo menos básico prefieren que les digan frases, más o menos brutas, relacionadas con la acción que se está realizando. Algo del tipo “me gusta lamer tus pechos” o “me encanta cuando te frotas en mi polla”. Verbalizar la sensación refuerza el placer que se está experimentando. Es como comer una comida deliciosa hablando de lo bueno que está.