Necrofilia

La necrofilia es una perversión consistente en la atracción sexual hacia cadáveres. Etimológicamente, es una palabra que proviene del griego. Aunque pueda parecer algo imposible, es una práctica tan antigua como el sexo y la propia muerte.

Necrofilia

La Historia recoge célebres casos de necrofilia

El primer caso documentado al que tenemos acceso se remonta a 1801 en Francia. Un joven de 29 años, de profesión sepulturero, fue arrestado por violar varios cadáveres. Este sujeto decapitaba y mutilaba los cuerpos de sus víctimas. Incluso tenía momificado el cuerpo de una joven de 13 años a la que llamaba su novia.

Tras el estudio de este caso, comenzó a utilizarse el término de necrofilia para describir este tipo de trastorno degenerado. Casi un siglo después, y también en Francia, se detuvo a Henri Blot, al ser sorprendido en el cementerio de “Saint Ouen”, después de quedarse dormido tras mantener sexo con un cadáver. En este caso, Henri también practicaba el vampirismo, mordiendo y succionando la sangre de sus víctimas.

En EEUU, en 1933, el médico estadounidense Carl Von Cosel, robó el cuerpo de una paciente ya fallecida a la que había tratado unos años antes de tuberculosis. Años más tarde la hermana de la muchacha descubrió el robo del cuerpo, que fue encontrado en casa del doctor metido en la cama, con una máscara y fuertemente perfumado para enmascarar el olor a putrefacción de la carne.

La necrofilia también está ligada, en algunos casos, a los asesinos en serie. Uno de los casos más horribles de la historia contemporánea es el del japonés Tsutomu Miyazaki  que, entre 1988 y 1989, mutiló y mató a cuatro niñas y después abusó sexualmente de sus cadáveres.

En la historia reciente, uno de los casos más asombrosos fue el de  un vietnamita que, al no lograr superar la muerte de su esposa, la introdujo en el interior de una muñeca de arcilla de tamaño real. En 2009 las autoridades le instaron a devolver los restos de su mujer a su tumba a lo que él se negó, ya que en Vietnam no existe ninguna ley que diga que una persona no puede tener el cadáver de su esposa en su casa.