Feromonas party, un tipo de fiesta innovadora

Las feromonas siempre están en nuestras vidas. En realidad lo mueven todo. Los solteros, y sus feromonas, tienen cuatro opciones el día de san Valentín: quedarse en casa a ver una peli romántica, llamar a los ex, buscar compañía en alguna pagina de contactos eróticos o  intentar algo diferente. En muchas ciudades del mundo ya es una tradición una tipo de fiesta donde las axilas son las protagonistas. La feromonas party, un concepto basado en la química del amor. Las famosas feromonas que el cuerpo humano emite serán decisivas en nuestro deseo sexual.

Vamos a lo divertido, se trata de una fiesta, en principio, normalita. De hecho el desarrollo de la misma es muy similar a la de cualquier fiesta que puedan organizar un grupo de amigos. Como en cualquier otra fiesta, la gente podrá tomar algún aperitivo, una copita y escuchar  música. La peculiaridad de este tipo de fiesta consiste en que para participar en ella hay  que seguir las siguientes indicaciones.

1. Dormir con una camiseta blanca de algodón limpia durante tres noches consecutivas, las tres noches anteriores a la fiesta, sin usar ningún desodorante previamente. La camiseta tiene que estar impregnada en el olor natural de la persona y, por la mañana, se debe guardar la camiseta en una bolsa limpia, con el fin de conservar nuestras queridas feromonas.

2. Llevar esta camiseta a la fiesta en la misma bolsa cerrada.

3. Las bolsas se etiquetan  en rosa para las chicas y en azul para los chicos. Las etiquetas llevan números solo, sin nombres. Los numero pretenden salvaguardar la confidencialidad.

4. Las personas seducidas por el olor de una camiseta en concreto tienen que ir a un reservado para hacerse una foto con la camiseta y su número correspondiente. Las bolsas están sobre una mesa grande y, a lo largo de la noche, cualquiera puede probar suerte.

5- Al final de la fiesta se exponen las fotos de todos proyectándolas en una pantalla gigante. Ahora empieza lo serio.

Ahora todos pueden  ver quien ha sido seducido por nuestra camiseta y viceversa. De ahí ha tener una relación sexual puede haber un gran paso, pero los más decididos o los que recogen el flechazo de Cupido pueden decidirse a retozar y saciar así los instintos despertados por las feromonas,