Semen

El semen es un fluido viscoso y de color blanco que, durante la eyaculación, expulsa el aparato genital masculino. Su composición es, fundamentalmente, espermatozoides, fabricados en los testículos, y el plasma seminal, formado en diferentes partes del aparato reproductor masculino. La función reproductora del semen es conocida por todos. Pero el semen, además, consumido con moderación, puede aportar beneficios importantes para la salud.

Algunas mujeres rechazan el contacto directo con el semen de sus parejas por un tema de educación, de prejuicios o, simplemente, por que les produce asco. Sin embargo lo habitual no es eso. El semen es un elemento más en la relación íntima que, además, puede transmitirnos una serie de mejoras en nuestra salud muy significativas.

Por supuesto, nadie debe entrar en contacto en el semen eyaculado de ningún hombre si no está completamente seguro de que está libre de todo tipo de enfermedades de transmisión sexual (ETS). Una vez resurta esta condición previa indispensable, podemos lanzarnos  a disfrutar de las ventajas que nos ofrece la relación con el semen.

En primer upar, vamos a recibir el semen por vía cutánea, a través de la piel. El efecto que el semen hace en la piel es sorprendente. Su capacidad rejuvenecedora es asombrosa. Una de las propiedades que la lefa posee es que es antioxidante, lo que le convierte en una crema antiarrugas extraordinaria. Su contacto con la piel palia los devastadores efectos que el aire hace, por ejemplo, en nuestra cara. No en vano, las principales empresas de cosméticos utilizan semen en la fabricación de cremas faciales.

SI la recepción de la dosis de semen es por vía vaginal, también podemos beneficiarnos de ello. El semen contiene sustancias como la melatonina, la serotonina y la oxitocina. Todas ellas coinciden en algo. Son capaces de mejorar nuestro estado de ánimo. Recibida una ración de semen por vía vaginal, los vasos sanguíneos se ocupan de recibir estas sustancias y distribuirlas por nuestro organismo, incidiendo positivamente en nuestro ánimo.

Por último, el semen se puede ingerir por vía oral, como cualquier otro alimento. El semen posee multitud de nutrientes de los que producen beneficios al organismo y no engordan. El semen contiene potasio, sodio, calcio y vitamina C. La ingesta de semen por vía oral puede tratarse de ser un importante complemento dietético.