Un mito sexual es una afirmación que consideramos cierta sobre sexo y no lo es

Mito número 1. La talla del pene determina el placer femenino. Falso. Sólo el 1% de las mujeres consideran que la talla del pene es muy importante, el 21% piensan que es relativamente importante, sabiendo que la media de un pene en erección es de 13 centímetros. El 32% de las mujeres consideran más importante para conseguir placer el diámetro del pene que su longitud.

Mito número 2. La masturbación muere cuando la relación de pareja nace. Falso. El 85% de los hombres y el 45% de las mujeres continúan  masturbándose cuando están en pareja. Los hombres se masturban más antes de los treinta,  las mujeres al contrario.

Mito número 3. La elección de la pareja está relacionada con el rendimiento sexual. Falso. Según un estudio hecho en 27 países, las mujeres y los hombre encuentran que la elección tiene que proporcionar un entorno seguro para criar a los hijos por lo que la perspectiva de una vida económica estable  parece ser  más importante que el desempeño sexual.

Mito número 4. Los hombres siempre están dispuestos al sexo. Eso más bien cierto antes de los 20 años. A partir de esa edad, los hombres enfocan su energía sobre otros aspectos de la vida. También se cansan, se preocupan…vamos, casi igual que las mujeres.

Mito número 5. La duración mínima de una relación sexual es de 30 minutos. La respuesta la sabemos la mayoría, la relación puede durar mucho menos. De hecho son frecuentes las relaciones de menos de 6 minutos entre la penetración y eyaculación o mucho más. No hay límites para el sexo.

Mito número 6. El sexo es una práctica cotidiana: Falso. Habrá gente que desearía que fuera así, pero la mayoría de las parejas mantienen sexo entre 1 o 2 veces a la semana.

Mito número 7. El hombre es el responsable si la mujer no llega al orgasmo. Falso a veces. Muchas mujeres tienen dificultades orgásmicas  que no tienen que ver con la pareja aunque, en otros casos, la falta de consideración o de destreza del varón sí puede ser determinante .

Mito número 8. Ver pornografía estropea la relación de pareja. Falso. Ver escenas pornográficas no tiene por qué influir en ningún sentido en una relación de pareja. Si acaso para ganar en confianza. Si alguien piensa que algo así puede condicionar sus relaciones sexuales con su pareja, lo más normal es que nos encontremos ante un problema de autoestima.