La sensualidad de una Pin-Up

El erotismo, en sus orígenes en la antigua Grecia, era la suma del amor apasionado y el  fuerte deseo sexual. Fue personificado por el dios Eros. El erotismo está íntimamente relacionado tanto con la sensualidad como con la sexualidad. Define, como ningún otro concepto, la capacidad de atracción que se genera entre los seres humanos.

La atracción del ser humano hacia el erotismo es tan antigua como su propia existencia. El patrimonio histórico de la humanidad conserva entre sus más preciadas creaciones de todos los tiempos una gran cantidad de ejemplos de este extremo. Todas las artes encuentran en su disciplina una gran cantidad de obras relacionadas por completo con el erotismo.

La literatura clásica incluye entre sus obras de contenido erótico, por ejemplo, a “La lozana andaluza” de Francisco Delicado, que data del año 1528. Nicolás Fernández de Moratín escribió en el sigo XVIII “El arte de las putas”. Son célebres los relatos del marqués de Sade, también del siglo XVIII. La “Lolita” de Navokov, ya en 1955 es otro ejemplo de las innumerables obras literarias que han tenido la sensualidad como vehículo conductor.

En cuanto a la pintura, desde Tiziano hasta Dalí, pasando por Rembrant, Rowlandson o Touluse-Lautrec, todos han utilizado el erotismo de forma magistral para dotar de vida y color sus extraordinarias obras maestras. Como el imaginario colectivo recoge, la sensualidad, está muy presente en la pintura.

Pero, probablemente, es el cine el que se lleva la palma, entre todas las artes, del uso de la sensualidad. Resultarían innumerables los grandes filmes que han hecho uso del erotismo como vehículo canalizador de sus tramas. Basta repasar la cartelera actual para encontrar varios ejemplos.

Pero la sensualidad no sólo se encuentra presente en las variedades artísticas de mayor nivel. La cultura popular también está plagada de su uso. A modo de ejemplo, mencionaremos las Pin-Ups, aquellas ilustraciones del mediados del siglo XX que mezclaban a partes iguales erotismo e ingenuidad. Se trataba de retratos de mujeres hermosas, generalmente en situaciones comprometedoras, que desprendían seducción por los cuatro costados sin enseñar absolutamente nada. Las Pin-Ups supusieron una revolución en lo que al concepto de belleza, erotismo y seducción se refiere.