Los orgasmos masculino y femeninos son diferentes

EL orgasmo en hombres y mujeres resulta bastante diferente. Las diferencias anatómicas entre hombres y mujeres son más que evidentes. Pero las diferencias no se acaban ahí. La percepción que tienen del mundo y de sus problemas diarios también es diferente. Por supuesto, es muy diferente su forma de sentir y su manera de expresarlo. y, como no podía ser de otra manera, las diferencias también alcanzan al terreno sexual. Por ejemplo, la respuesta sexual de un hombre es mucho más rápida que la de la mujer. Con mucho menos tiempo el hombre es capaz de estar listo para una relación sexual. La mujer necesita más dedicación y tiempo. Pero, ¿el orgasmo femenino funciona igual que el orgasmo femenino  o también hay diferencias significativas?

Efectivamente, en el mundo de los orgasmos, hombres y mujeres también son diferentes. La forma de llegar al clímax sexual tiene importantes diferencias. Por supuesto que hay puntos en común, como el hecho de la liberación de oxitocina cuando se produce excitación sexual. Pero aquí empiezan las diferencias.

En el caso de las mujeres, se producen contracciones en el útero y en los músculos vaginales. En los hombres, sin embargo, son la próstata y los conductos deferentes los que experimentan la contracción. Lo que si es común es que, en ambos casos la sensación de placer es muy intensa.

Otra diferencia más que obvia es la eyaculación. El hombre, como es visible, cuando llega al orgasmo expulsa semen por el pene. Las mujeres, en algunos casos, también pueden llegar a eyacular una sustancia viscosa pero, aún en estos casos, se trata de una cantidad mínima no comparable al volumen de esperma expulsado por un hombre

El periodo refractario es otra diferencia significativa. Las mujeres son capaces de conseguir varios orgasmos consecutivos dentro de la misma relación sexual. A pesar de esta circunstancia, conviene aclarar que no todas las mujeres son multiorgásmicas. En el caso de los hombres no es así. Una vez ha llegado al orgasmo necesita de un periodo de recuperación para estar listo para una nueva experiencia sexual.