Perfume de feromonas

Las feromonas son imprescindibles para la supervivencia de la especie. Si hay algo a lo que los seres humanos estamos obligados, sin lugar a dudas, es a ir extendiendo nuestras feromonas por ahí. La seducción empieza ahí. No hay nada más eficaz para seducir a alguien que soltarle una buena dosis de feromonas. Las feromonas son una sustancia química que segrega el cuerpo humano y que cuando el olfato de otra persona las asimila activan la capacidad para el deseo sexual.

Las feromonas son captadas a través del olfato y la influencia que ejercen sobre las personas que lo huelen son tremendas. Dificilmente una buena dosis de feromonas inhaladas en el momento adecuado no terminarán en un apasionado calentón.

Fue en 1986 cuando la doctora de la Universidad de Ohio Winnifred Cutler descubrió la relación entre las feromonas y el deseo sexual. Las conclusiones del estudio fueron sorprendentes. Las feromonas expiradas por el cuerpo del hombre, mezcladas adecuadamente con el sudor y las hormonas pueden despertar en las mujeres el deseo sexual. Pero no todo acaba ahí. Las feromonas pueden llegar a modificar, incluso, la regularidad de la menstruación, atrasar la menopausia o, incluso. aumentar la fertilidad. Sorprendente.

A raiz del descubrimiento, las empresas fabricantes de  perfumes no han perdido tiempo para intentar sintetizar las feromonas en un laboratorio para comercializarlas en forma de perfumes. El éxito fue desproporcionado y hoy en día el mercado está plagado de perfumes con olor a feromonas.

Su uso es el habitual en cualquier otro perfume, aunque los fabricantes recomiendan que su aplicación se produzca en las muñecas o en el cuello para optimizar la duración de su efecto. El agua hace desaparecer su efecto, por tanto, tras una ducha, se debe volver a usar el perfume de feromonas si queremos seguir beneficiándonos de sus efectos.

Las feromonas sintetizadas artificialmente ha sido testadas para garantizar que son completamente seguras tanto para la piel del que se lo aplica como para el olfato del que lo huele. Los niveles de seguridad que ofrecen los perfumes de fereomonas son similares a los de cualquier otro tipo de perfume.