Fútbol y sexo

Un reciente estudio sociológico a nivel  arroja unos inquietantes datos acerca de los aficionados al fútbol. En torno al 60% de los aficionados al fútbol prefieren ver un partido de su equipo a practicar sexo. Esta inquietante pasión por el fútbol lleva a los aficionados a este deporte a preferir besarse con un desconocido en un bar cuando su equipo marca un gol a pasar una tórrida tarde de sexo con su pareja.

Con estos datos en la mano se concluye que en torno al 63% de los españoles planifican su vida sexual y afectiva en torno al calendario de partidos. Esto no supondría un gran problema si el fútbol se jugase un día a la semana a las cinco de la tarde pero, actualmente, retransmiten una media de tres o cuatro partidos de interés a la semana, con lo que la vida sexual queda casi limitada al sexo esporádico.

El estudio también revela que los aficionados españoles son los más supersticiosos de toda Europa.  Cuando juega su equipo se establecen rutinas que siguen a rajatabla los días que hay partido. Un alto porcentaje de aficionados equipara una relación estable a formar parte de la afición de su equipo.  Por esta vez no estamos solos en Europa. Aunque, quizás no se trate de un gran consuelo saber que esto mismo es lo que opinan también los noruegos, alemanes y británicos.

Tal es la pasión por este deporte que los aficionados a un equipo de fútbol reconocen haber llorado más por alguna derrota de su equipo que después de una ruptura de pareja. A nivel europeo, dos de cada tres fans reconocen haber llorado en un encuentro futbolístico. Este juego causa tanta pasión entre sus seguidores que eclipsa la libido de quienes se sienten integrados dentro de él.

El 88% de los forofos futboleros ha confesado en una encuesta que sueña con partidos de fútbol. Dicho esto, este año después de la Liga, la Copa, la Copa de Europa, algún amistoso de la selección y algún partido de preparación para el Mundial, a mediados de Junio dará comienzo el Mundial de Brasil 2014, así que recomiendo a las señoras que preparen chocolate y algún juguete sexual por lo que pueda pasar.