Razones para el sexo

¿Hay que tener razones para mantener sexo con alguien? ¿El sexo es algo instintivo o debemos meditar sobre cuáles son los motivos que lo causan? ¿La atracción sexual responde a algo o, simplemente, es algo que sucede? Un reciente estudio del departamento de sociología de la prestigiosa Universidad de Tejas parece valorar estas y otras preguntas de parecida naturaleza. El objetivo último del estudio es proceder a la valoración de las razones que llevan a una persona a tener sexo con otra persona.

En una primera fase, en realidad antes de proceder al estudio propiamente dicho, los investigadores pidieron a un grupo de 444 jóvenes universitarios de ambos sexos que procediesen a enumerar las razones por las que ellos particularmente habían mantenido algún tipo de relación sexual. Con sus respuestas se construyo una lista de 237 posibles razones para tener sexo. Con estas posibles repuestas se diseño el cuestionario que se utilizaría en el estudio sociológico. Tras esta primera fase se pidió a 1500 estudiantes de ambos sexos, previamente seleccionados en un muestreo aleatorio simple, que dijesen con qué frecuencia cada una de esas posibilidades había supuesto, para ellos, una motivación para mantener sexo.

Dentro de las 50 primeras razones esgrimidas por los estudiantes, sólo cinco razones fueron comunes a hombres y mujeres.  La más común de todas ellas  fue por el hecho de sentir atracción hacia la otra persona. En segundo lugar, por sentirse altamente excitado o excitada en el momento previo a la relación. En tercer lugar aparece la excitación que provoca la novedad de una aventura. En cuarto lugar aparece el deseo mostrado por la otra persona y, en último lugar, para intentar experimentar nuevas técnicas o posturas sexuales.

Al margen de las respuestas comunes, hombres y mujeres presentaron una diferente tendencia en la línea de sus respuestas. Mientras lo sombres, generalmente, basaban sus razones, fundamentalmente, en la apariencia física, las mujeres eran más partidarias de cuestiones más emocionales.

Así, los hombres eligieron mayoritariamente causas para mantener sexo como «se presentó la oportunidad» o «yo estaba libre y ella también» frente a las de las mujeres del tipo «me hacía reír» o «tenía necesitada de expresar amor hacia otra persona».