Escort

Escort es un término que, en la acualidad, todo el mundo utiliza para referirse a una prostituta. Dado que las palabra puta, meretriz o prostituta parece que se encuentran demasiado desprestigiadas, se ha optado por utilizar un término que, en realidad, no es el más adecuado. En realidad, una escort no ofrece servicios sexuales por dinero. Al menos, no únicamente. En realidad una escort es otra cosa. es un escalón más en el mundo del acompañamiento de pago.

Una escort es una mujer con buena presencia, buen nivel cultural y excelente formación que suele acompañar a hombres de alto nivel social y adquisitivo a acontecimientos de índole social donde se hacen pasar por sus parejas. Por supuesto, estos servicios son de pago y los honorarios suelen ser muy altos. Con frecuencia, los servicios ofrecidos se complementan con sexo, pero, en absoluto, son la parte más importante del catálogo de servicios.

Lo habitual es que los grandes eventos sociales o las convenciones exclusivas para acaudalados hombres de negocios cuenten con la presencia de multitud de varones acaudalados e influyentes. Resulta de lo más común encontrarse con una escort por cada presencia masculina, charlando con exquisita corrección sobre los negocios o, incluso, la vida privada de su temporal pareja. Todos tenemos en la cabeza la película “Pretty woman”, donde una guapísima Julia Roberts interpretaba a una deliciosa escort.

En la película, un estupendo Richard Gere,  acaba siendo seducido por la inocencia del personaje que interpreta Julia Roberts. El acaudalado hombre de negocios acaba enamoradísimo de una inexperta  escort que se resuelve con una fantástica y romántica historia de amor entre nuestros protagonistas. Sin embargo, este extremo no está, en absoluto, garantizado si nos decidimos por contratar a una escort en la vida real. Por otro lado, debemos asegurarnos de la solided de nuestra economía antes de proceder a tamaña aventura.

Como hemos adelantado, el término “escort” se utiliza sin ningún rigor en el mundo de la prostitución en general como eufemismo de “puta” o “prostituta”. Dar un sencillo repaso por las webs más importantes webs de anuncios clasificados eróticos es suficiente para advertir el mal uso del término que, actualmente, se viene haciendo.