El uso de anticonceptivos con hormonas está muy extendido

Los anticonceptivos con hormonas son los más frecuentemente elegidos por aquellas mujeres que cuentan con una pareja estable. La aparición de la conocida píldora, en su momento, cambió la sexualidad para siempre. Pero ya no esl la única posibilidad para utilizar anticonceptivos con hormonas. las opciones han crecido. Ahora también tenemos el anillo de hormonas, el parche de hormonas e, incluso, un implante con liberación progresiva de hormonas.

En cuanto a nivel de uso en nuestro país, de todas las opciones de antoconceptivos con hormonas, le mnos utilizado, si duda, es el implante. Su uso en España es absolutmante residual. El más utilizado aún continúa siendo la píldora anticonceptiva, seguida muy de cerca por el anillo y el parche que se debaten en un reñido empate técnico.

El avance de la medicina en anticonceptivos de hormonas ha sido espectacular. Además de la diversidad de métodos, los sistemas cada vez son más avanzados, cuentan con un menor número de efectos secundarios y se puedn utilizar sin los descansosn que, en su momento, resultaban imprescindibles.

En cualquier caso, pese a lo avanzado de este método anticonceptivo, conviene no olvidar que estamos hablando, en cualquier caso, de hormonas y, por lo tanto, hay que conocer perfectamente cómo funcionan antes de hacer uso de ellas. La consulta médica resulta completamente imprenscindible. En un primer lugar para que nos aconseje sobre su conveniencia o no en nuestro caso particular. Si es preciso, el doctor nos realizará aquellas pruebas que garanticen su uso con seguridad. Una vez puesto en marcha el tratamiento, también debemos acudir al médico para aclarar todas las dudas que, sobre su utilización o efectos, nos pudieran surgir. Los anticonceptivos con hormonas son completamente inofensivos sin los usamos correctamente y nadie mejoer que el médico para ayudarnos a hacerlo.

El exceso de información no está de más, pero esa información debe ser fiable. Las búsquedas en internet no suelen ser buena idea. No sabemos el grado de fiabilidad que tiene aquel que escribe sobre algo, especialmente si es sobre un asunto tan delicado. Los comentarios, probablemente bienintencionados, de las amigas tampoco se deben tener en cuenta. Es muy probable que, sin ninguna preparación, nos hablen sobre su experiencia propia que, en absoluto, tiene que ser útil para nuestro caso particular. Leer detalladamente el prospecto de instrucciones de uso que acompaña al medicamento, en cambio, sí que puede proporcionar una información veraz y de interés que debe ser utilizada.