Depresión y sexo

Una depresión afecta a tos y a todos. Cuando una persona se ve afectada por un proceso depresivo todo lo que le rodea se altera. Uno de los ámbitos más afectados por los devastadores efectos de una depresión es el mundo de las relaciones de pareja y, por supuesto y de una manera muy especial, el plano sexual.

La ausencia de fuerzas y energía para llevar a cabo cualquier tipo de tarea es uno de los principales síntomas de una depresión. La apatía que sufre la persona afectada por la depresión, el descenso de la autoestima y la irritabilidad en exceso son también características comunes  a cualquier depresión, tengan el origen que tengan. Todo este cúmulo de circunstancias unidas son un caldo de cultivo estupendo para que el deterioro de las relaciones de pareja sean un hecho. La vida sexual sufre un deterioro especialmente significativo.

No deja de ser paradójico el hecho de que no existe mejor ayuda, para salir del pozo que una depresión supone, que el afecto de las personas cercanas, especialmente de la pareja y, por supuesto, de las manifestaciones de amor que nos puedan hacer llegar. El sexo, como medio de transmisión de amor es uno de los más efectivos. Sin embargo, la depresión hace que no cuidemos ni a las personas que nos muestran su afecto ni la forma en que nos lo manifiestan como, por ejemplo, el sexo.

A una depresión no sólo se accede por tastornos emocionales y psicológicos. También tienen una gran importancia las causa bioquímicas. La depresión origina una serie de cambios cerebrales y orgánicos que acaban produciendo sensación de fatiga debido a la ausencia de sueño y de vigor y, en determinados casos, incluso, de coordinación motriz. Dado que todos estos requisitos son imprescindibles para el sexo, su ausencia lo hace muy difícil por no decir imposible.

El desapego afectivo y las ganas de aislamiento que experimenta la persona que está atravesando un proceso depresivo tiene como consecuencia final e inevitable la pérdida del interés por el sexo que, antes de nada, se trata de una actividad con una característica interactiva innegable.