Sextorsión

Las sextorsión es una nueva forma de chantaje que, lamentablemente, se está poniendo de moda. las épocas de crisis sacan lo mejor de las personas en forma de solidaridad y esfuerzo común pero, lamentablemente, también muestran el lado más oscuro del ser humano. El ingenio y la tecnología también están al servicio de los que no tienen escrúpulos. Internet es el medio del que se sirven los que utilizan la sextorsión.

La forma proceder de aquellos que chantajean a las personas a través de la sextorsión es muy sencilla y similar a la que utilizan otro tipo de estafadores. Contactan contigo a través de las redes sociales o de un chat, se ganan tu confianza durante un tiempo hablando contigo, teniendo latas conversaciones, sincerándose en cada conversación hasta que la confianza es suficiente como para dar el siguiente paso.

El siguiente paso es el más comprometido, pero si existe algún tipo de atracción y la primera parte funcionó bien no hay ningún motivo para que no transcurra también con éxito. Sorprende, en muchas ocasiones, comprobar cuál es el grado de ingenuidad de la gente. Ahora, para llevar a cabo la sextorsión es necesario que el extorsionado acceda a facilitar imágenes o vídeos sexuales, por supuesto, sin conocer que está siendo víctima de una estafa como otra cualquiera.

Todo resulta más fácil para el extorsionador porque, por supuesto, utiliza datos e imágenes falsas. Suelen ser chicos altos, rubios, musculosos y guapos o chicas preciosas con cuerpos esculturales y cierto toque lascivo en sus palabras. De esta manera, casi nadie se resiste.

Finalmente, se produce el chantaje. En realidad la sextorsión se produce cuando el estafador amenaza al «primo» con difundir el material pornográfico que él mismo le ha facilitado entre su entorno social, familiar y laboral más cercano a no ser que le entregues la cantidad de dinero que te soliciten.

Las víctimas de la sextorsión no responden a un perfil claro. El único rasgo común es que son ingenuos que se creen todo los que un desconocido anónimo les cuenta. por lo demás, lo mismo les sucede a hombres que a mujeres y, además, han sido víctimas tanto jóvenes como adultos y viejos.