Fantasías sexuales

Las fantasías sexuales de los hombres son prácticamente las mismas en todo el mundo El sexo no entiende de geografía. Al menos las más frecuentes. Evidentemente, cada persona es un mundo y, por lo tanto, cada uno tienes sus gustos que pueden diferenciarse del de los demás. Sin embargo, en materia sexual, salvo matices muy puntuales, hay puntos que unen a todos los hombres del planeta. Hoy vamos a hablar de las fantasías sexuales más comunes en los varones.

De entre todas las fantasías sexuales la preferida por la mayoría es el famoso trío. Por supuesto, trío compuesto por un hombre y dos mujeres. Mantener relaciones sexuales con dos chicas a la vez es el mito sexual más recurrente por parte de casi cualquier hombre de cualquier parte del mundo. Nada sube más la libido que esta fantasía.

Mantener sexo en algún lugar público es otra de las fantasías sexuales más valorada por los hombres. la adrenalina que produce el organismo cuando se piensa tan solo en llevar a cabo esta práctica es inigualable. Respecto a los lugares, los hay para todos los gustos. Los probadores de un centro comercial, los ascensores, los lavabos de una discoteca, un avión en pleno vuelo o, incluso, una biblioteca pública son algunos de los más valorados. Pero la imaginación humana no tiene límites

El sexo con una mujer vestida de uniforme también es una fantasía sexual altamente estimulante para casi todos los hombres. Los uniformes de policía, de azafata, de cajera de supermercado o, incluso, de conductor de autobús interurbano son algunos de los que aparecen en las fantasías de un buen puñado de hombres.

El sexo con una desconocida también es de las fantasías sexuales más cotizadas entre los hombres. Ir tranquilamente paseando por la calle, ver a una chica que te pone cardiaco y comenzar a tener sexo salvaje a la segunda mirada es altamente excitante para determinado perfil de hombre, por no decir para casi todos.

Pero el top de las fantasías sexuales, sin lugar a dudas, está en la combinación de todas ellas. Imagina mantener sexo salvaje con dos azafatas que acabas de conocer de la compañía aérea que más morbo te cause, en pleno vuelo y en la misma cabina del avión. Excitante, ¿no?