La relajación es fundamental para disfrutar del sexo anal

Para muchas mujeres el sexo anal es un tema tabú o lo consideran una práctica desagradable de la que evitan hablar. Sin embargo, cuando ya se tiene una mayor confianza, experimentar nuevas posturas o prácticas puede  reforzar la relación de la pareja y ayuda a conseguir un mayor nivel de intimidad con tu chico. Por eso, lo mejor es informarse y nosotros vamos a intentar resolver todas las dudas que puedas tener en lo referente al sexo anal.

– Las caricias. Es una de las mejores formas de iniciarse en el sexo anal. Pueden realizarlas cualquiera de los miembros de la pareja y con ellas sabremos si el tema nos puede o no interesar. Al ser una estar plagada de nervios, es una zona erógena muy importante y  acariciarla puede ser el inicio de un importante estado de excitación.

– Los juguetes sexuales. La penetración anal puede hacerse con diferentes tipos de objetos: perlas anales, vibradores, plugs… Lo interesante de estos juguetes es que los hay de diferentes y originales formas y que los pueden utilizar los dos miembros de la pareja. Con ellos se estimulan las terminaciones nerviosas del ano y los movimientos que realizamos con ellos pueden llevar al orgasmo. Es importante que el uso de estos juguetes para el sexo anal se haga con una buena lubricación para que su uso no sea doloroso. Recuerda que el ano es una zona que no lubrica por sí misma. El recto es una zona en la que podemos encontrar diversas bacterias, por eso es muy importante mantener una buena higiene con estas prácticas, sobre todo si los vamos a utilizar después en la zona vaginal.

– Analdigitus. Es la penetración del ano con los dedos. Es una práctica muy extendida y que suele complementar la masturbación femenina. Muchas mujeres la comparan con la penetración vaginal. Suele ser menos dolorosa que la que se realiza con el pene o con algún objeto sexual. Las caricias previas hacen que se relaje la zona y el uso de algún lubricante evitará irritaciones. También suele ser el primer paso antes de realizar la penetración con el pene o algún juguete sexual porque ayuda a relajar y a dilatar la zona anal.

– Sodomía. Es la penetración del ano con el pene. Si se hace de modo relajado, la excitación que se consigue puede llevar al orgasmo. Es una postura muy utilizada por las parejas que practican relaciones de dominación y sumisión. No hay motivo para que sea una práctica dolorosa si se hace con cuidado y con una lubricación correcta. Es este caso, también es muy importante la higiene y el luso del preservativo para evitar el contagio de bacterias y de enfermedades de transmisión sexual (ETS).

 – Anulingus. Es la práctica de sexo oral en el ano. Muchas personas pueden llegar al orgasmo con esta práctica sin necesidad de penetración. No es una práctica dolorosa. Esta es una práctica en la que los riesgos sanitarios son mayores y la higiene es algo primordial. Si no utilizamos protección podemos contagiarnos de VIH, hepatitis, herpes o condiloma.