Sexo anal y hemorroides

La relación entre sexo anal y hemorroides es compleja. El sistema intestinal ha de finalizar su trabajo y, para ello, precisa de una mezcla de tejido, músculo hueso y tendón que componen, en primer lugar, el recto y, finalmente, el ano. El denominado canal anorectal se conecta con el resto del organismo a través de varios músculos y tendones. Para evitar que se dañe por el hecho de contar con movilidad total, la parte inferior del canal presenta una especie de esponjas llenas de sangre que lo protegen ante el movimiento. Además de esta función protectora, estas esponjas colaboran en el control del esfínter anal y envían señales al organismo para avisar de las necesidad de un movimiento intestinal. Sexo anal y hemorroides pueden iniciar su relación en este punto.

El esfínter anal no tienen unos músculos especialmente fuertes y, por lo tanto, se pueden dañar con relativa facilidad. La función de las esponjas sanguíneas hemorroides es ayudar a proteger tanto a estos músculos como a los del piso pélvico de un eventual desgarro. estas esponjas absorben más sangre para hacerse más grandes cuando se tienen la necesidad de absorber más impacto. Cuando esta necesidad ha pasado, las venas vuelven a recuperar su tamaña habitual.

Las hemorroides internas pueden producirse cuando estas esponjas se han hinchado en demasía y les resulta imposible recuperar su tamaño normal. En la gran mayoría de los procesos hemorroides existe tensión abdominal e irritación anal. El sexo anal produce una buena dosis de ambas cosas. La relación entre sexo anal y hemorroides, en ocasiones, puede resultar inevitable.

El esfínter anal está diseñado, fundamentalmente, para provocar el movimiento intestinal y permitir la salida de la materia orgánica sobrante desde el interior del organismo. Además, sus músculos tratan de oponerse al tránsito de materia en el sentido contrario.  El hecho de ser frotado durante largo tiempo puede provocar irritación y dilatación. Esto mismo sucede en el canal anorrectal. El resultado final suele encontrar una respuesta clara que afecta a nuestra salud. Si no de una farma grave sí aparatosa y molesta. Sexo anal y hemorroides acaban yendo ligadas.