Posturas sexuales

¿Necesitas nuevas posturas para el sexo? ¿Tu vida sexual se ha vuelto rutinaria? ¿Tienes la necesidad de vivir nuevas experiencias? Te explicamos algunas posturas sexuales, bastante sencillas de practicar, que te ayudarán a renovar el deseo y la pasión con tu pareja.

– La esfinge: La mujer se sitúa boca abajo, apoyada sobre los antebrazos y con una pierna doblada. El hombre se pone encima de ella y realiza la penetración mientras se deja caer sobre sus brazos. Se trata de una de las posturas más sencillas.

– El molde: En esa postura los dos se recuestan de lado con el hombre detrás de la mujer. Esta apoya sus nalgas contra el vientre del hombre y éste la penetra con suavidad con libertad para utilizar sus manos para acariciar a la mujer. Es una postura muy dulce y está recomendada para mujeres en los primeros cinco meses de embarazo. Dentro de las posturas no muy habituales, es una de las más conocidas.

– La catalana: En esta postura la mujer está tumbada boca arriba y estirada. El hombre, con las piernas flexionadas, se sitúa entre las piernas de la mujer y las eleva ligeramente mientras realiza la penetración. De este modo conseguimos una penetración muy profunda y placentera mientras que el hombre disfruta de unas vistas inmejorables. es una de las posturas más deliciosas que existen.

– La balsa: El hombre se sienta con las piernas abiertas y junta las plantas de los pies. La mujer se sitúa encima de él y se sienta rodeando con sus piernas su cintura y apoyando los pies en el suelo o en la cama. Con esta postura conseguimos una unión muy intensa de los dos cuerpos y un contacto muy íntimo y cercano.

– La libélula: Los dos se recuestan de lado uno enfrente del otro. El hombre pone sus piernas en ángulo recto mientras que la mujer sitúa una de ellas entre las de él. Con la otra pierna se agarra con fuerza a la cintura del hombre. Es una postura muy romántica ya que favorece las caricias y los abrazos.

– El puente: Esta postura es un poco más complicada y requiere un poco de flexibilidad y resistencia. El hombre se echa hacia atrás haciendo el pino puente y la mujer se sienta encima de él y realiza suaves movimientos de cadera.