El Kamasutra

Todos hemos oído hablar del Kamasutra, pero ¿de dónde procede? ¿Qué nos enseña? No te pierdas el siguiente artículo y podrás despejar todas tus dudas. La palabra Kamasutra significa “aforismos sobre la sexualidad” (Kama: placer sexual y Sutra: hilo o frase corta) y es un libro escrito entre los siglos IV- VII por Vatsiaiana, un autor hindú medieval que decidió recopilar en un único volumen todas las obras conocidas que hablaban del placer. En principio, este libro estaba dirigido a la Corte y a la aristocracia y es famoso por la descripción que hace de las diferentes posturas sexuales y sus consejos para conseguir la armonía con la pareja. En el siglo XIX fue traducido a la mayoría de las lenguas europeas.

El Kamasutra está formado por treinta y seis capítulos que desarrollan siete temas diferentes:

1. Introducción (4 capítulos)

2. Sobre el acto sexual (11 capítulos)

3. Sobre la elección de una esposa (5 capítulos)

4. Sobre la esposa y su conducta (2 capítulos)

5. Sobre las esposas de otros (6 capítulos)

6. Sobre las cortesanas (6 capítulos).

7. Sobre atraer a otras personas (2 capítulos)

 Al contrario de lo que se pueda pensar, las posturas sexuales del Kamasutra sólo se describen en el segundo de los temas. Esto es debido a que durante siglos fue objeto de muchas obras dedicadas a comentar y analizar con detalle las estas posturas. Los otros seis temas están dedicados al matrimonio, al deseo y a las relaciones hombre-mujer. Se tratan todos los problemas sexuales (fantasías, embarazo, orgasmos, tamaño del pene, excitación…) con sencillez y sin complejos. Y les recuerda a los hombres que no todo se reduce al acto sexual sino que deben ser expertos en caricias, besos y todo tipo de muestras de cariño.

En un principio, apenas veinte posturas, de las 64 que se describen, estaban ilustradas con miniaturas. Entre ellas se podían encontrar algunas cuya ejecución era más sencilla y que se han convertido en grandes clásicos como el misionero, el galgo, las cucharas, el andrómaco o el 69. Otras en cambio, requerían de mayor flexibilidad al ser más acrobáticas, de pie, de espaldas…, pero todas con el objetivo de aumentar el placer y la complicidad