La erótica de la delincuencia

La erótica de la delincuencia funciona extraordinariamente bien. No hay más que dar un repaso por algunos de os últimos fenómenos vitales en Internet. Jeremy Meeks se ha convertido en el delincuente más atractivo de Internet. Su página de Facebook cuenta ya con más de 200.ooo fans y su madre ya ha conseguido recaudar 4.500 dólares para conseguir su liberación. Que sus cargos sean diversos robos y posesión de armas y la policía de su ciudad lo considere uno de los más peligroso delincuentes de la ciudad no importa. Es guapo, malote y tiene la erótica de de la delincuencia.

Sus seguidores se han convertido en legión. Su ideario es claro y conciso, creen que un hombre tan guapo no debe estar en la cárcel. Otras consideraciones no son tenidas en cuenta. Se ha convertido en un mito sexual sólo porque tiene la erótica de la delincuencia. El hashtag #FreeJeremyMeeks es una de las etiquetas más populares en Twitter y, en varias ocasiones en las últimas semanas, se ha convertido en Trendin Topic.

En 1975, un amplio estudio sociológico llevado a cabo por el departamento de sociología aplicada de la prestigiosa Universidad de Utah, ya se anticipó a la respuesta social que  el caso de Jeremy Meeks está teniendo. El estudio afirmaba que la gente atractiva recibe, generalmente un mejor trato en el sistema legal americano. En 2007 el estudio se amplió y se determinó que los presos feos tenían más posibilidades de ser condenados en un juicio. Si eres guapo y aparentas ser muy malo es posible que consigas la erótica de la delincuencia.

Jeremy Meeks fue detenido por realizar diversos robos y protagonizar algunos tiroteos relacionados con ellos. La foto de su ficha policial es colgada por la policía local en su página de Facebook. Ésta empieza a compartirse por Internet de una forma vertiginosa. Se convierte en un fenómeno viral. El delincuente sexy da la vuelta a todo el mundo. Se realizan multitud de memes haciéndole pasar por modelo de diferentes firmas de moda. Quizás Jeremy Meeks no sea un ejemplo de comportamiento pero se ha convertido en un fenómeno de masas gracias a que cuenta con la erótica de la delincuencia.