La masturbación

Las masturbación, básicamente, consisten en la estimulación de los propios genitales hasta el orgasmo que se produzca. Una de las características principales con las que cuenta esta técnica es el aumento progresivo de la excitación sexual de quien la practica. Esta práctica se hace más a menudo solo, pero también se puede hacer en pareja. Cuando así sucede, se suele llamar la masturbación mutua.

La masturbación permite el descubrimiento del cuerpo y aprender sus propias respuestas sexuales. Todo el mundo encuentra su propia manera de estimularse. Para ello resulta interesante el uso de fantasías, historias eróticas o no,  y  se puede llevar a cabo en muy diferentes lugares, desde la bañera hasta la ducha, pasando por un largo etcétera.

La masturbación puede tener un lugar en la función erótica como el descubrimiento del propio cuerpo, como una práctica habitual , pero esta experiencia no es un requisito previo.  

Para muchos, la estimulación se realiza con la mano, el hombre acariciando su pene, los testículos, absorto en pensamientos, también llamados fantasías eróticas, y cuando el pene está erecto, lo agarra con su mano e imparte movimiento de ida y vuelta, cada vez más repeticiones y, cada vez, más rápido. Otros prefieren frotar el pene contra una almohada, por ejemplo, hasta que se alcanza la eyaculación.

En las mujeres, la masturbación la cosa no es muy diferente. La manipulación del clítoris es la manera más habitual para obtener la excitación sexual. Es habitual que se esta trabajo sea acompañado por las caricias de los senos, la vulva y, en ocasiones, por la introducción de los dedos u otros objetos en la vagina. La mujer frota su clítoris con uno o más dedos en un movimiento más o menos rítmico y rápido. Utiliza la saliva o la lubricación vaginal para prevenir la irritación y facilitar la fricción.

La contracción de los músculos de los muslos y las nalgas promueve el crecimiento de cierta excitación sexual e incluso para otros es esencial para realizar una adecuada masturbación. Los fenómenos de la excitación sexual se cumplen: el clítoris aumenta de tamaño, la vagina se lubrica, según va aumentando la emoción las sensaciones van conduciendo a un orgasmo.