La masturbación masculina

La masturbación a los hombres les mejora la circulación sanguínea, les disminuye los riegos de sufrir problemas coronarios y les proporciona un alivio físico, pero sobre todo les proporciona un gran placer.

Antiguamente se afirmaba que si un hombre se masturbaba se podía quedar ciego o sordo y se reducían sus niveles de semen, ya que se malgastaba (pensaban que el semen era limitado). Sin embargo, todas esas leyendas son falsas. El 90% de los hombres se masturba y lo disfruta.

Los hombres que se masturban no lo hacen por sentirse frustrados o porque su pareja no les dé suficiente sexo. Para ellos es una necesidad física. El esperma acumulado debe expulsarse para dejar sitio a un esperma fresco y renovado.

Sin embargo, el modo en el que se masturben puede tener consecuencias dentro de las relaciones sexuales de la pareja. Si lo hace demasiado rápido puede generar problemas de eyaculación precoz. Por eso, deben tomarse su tiempo, descubrir su cuerpo, las sensaciones y sus respuestas para poder llegar a controlar el momento de la eyaculación.

Cremas hidratantes, lubricantes, saliva… elige el que más te guste, pero el pene debe estar siempre bien lubricado para que las sensaciones sean lo más parecidas a una penetración.

Para masturbar a tu pareja coloca tu mano alrededor de su pene erecto. Sujétalo con firmeza, pero sin apretar demasiado. Acarícialo con suaves movimientos de arriba abajo y busca el ritmo adecuado para que le proporcione el mayor placer. Puedes estimular los testículos al mismo tiempo. Según vaya aumentando su excitación puedes ira acelerando el ritmo o ralentizarlo si quieres que aguante más tiempo. Una vez que haya eyaculado deja de estimularlo ya que el pene se vuelve muy sensible.

Existen varias modalidades de masturbación.

– Una cubana: Es cuando el hombre sitúa su pene entre los pechos de la mujer y lo mueve hacia delante y hacia atrás.

– Un griego (sin penetración): En este caso el hombre se masturba moviendo su pene entre las nalgas de su pareja.

– Un tailandés: la mujer coloca sus pies alrededor del pene y éste mueve su pelvis. Es menos habitual y es una técnica utiliza sobre todo por fetichistas.