La forma del pene

La forma del pene es importante. Habrás escuchado cientos de veces que el tamaño del pene es importante. Otras tantas habrás oído que, en realidad, no es así. Lo que no es tan conocido es que otras cuestiones sí que son realmente importantes a la hora de dar satisfacción sexual a una mujer. Otras cosas que, por desconocidas, no se suelen tener en cuenta pero que sí que pueden sernos útiles para mejorar en las difíciles artes amatorias. Ya ahí es donde aparece la forma del pene.

La evolución de las especies no sólo ha acentuado diferencias entre los seres humanos y el resto de las especies animales sino que también ha marcado diferencias más que apreciables entre los mismos seres humano. Esta diversidad nos hace contar con una gran variedad, también en materia sexual. Así la forma del pene es muy diferente según cada una de las personas. Conocer cuál es nuestra forma del pene nos puede ayudar a encontrar las posiciones que más favorecen el placer propio y el de nuestra compañía en materia sexual.

El pene lápiz de el pene que es más fino por la punta que en el resto del mismo. El sexo anal es muy recomendado para esta forma del pene. La introducción de la punta es mucho más sencilla e indolora que con otros tipos de penes, lo que facilita su práctica.

El pene curvo es de los más habituales. Cuando su curvatura es muy pronunciada es capaz de llegar fácilmente hasta el punto G de la mujer a la que penetra cuando adopta diferentes posiciones muy sencillas. Algunas de ellas son la del misionero o la del perrito. La forma del pene, en este caso su curvatura, es muy útil para general una mayor cantidad y calidad de placer.

El pene seta es aquel que presenta un glande mucho más ancho que el resto del pene, recordando, de cesta manera, la forma de una seta de las de dibujos animados. Al contrario del pene lápiz, no es recomendado en absoluto para el sexo anal. Su mayor anchura al principio puede causar dolor. Sin embargo, es preferido por muchas mujeres para realizar prácticas de sexo oral.