Preliminares

Los preliminares son una parte muy importante dentro de las relaciones sexuales, sobre todo para las mujeres. Es una queja frecuente por su parte la de que los hombres no le dedican el tiempo necesario a estos juegos previos. Y aunque todos coincidimos en que son prácticas que se realizan antes de comenzar con el coito, no todos tienen claro en qué consisten exactamente, o si los genitales entran en este tipo de juegos. Por eso os vamos a dar algunas ideas para que podáis disfrutar de unos preliminares originales.

1- Ver una película erótica. Compartir con nuestra pareja de la visión de una película erótica o pornográfica puede ser una experiencia muy excitante. Además podéis descubrir nuevas técnicas y practicar lo que veis en pantalla. Debéis tener en cuenta que cada persona se excita con cosas diferentes por lo que la película elegida deberá contener algo que os pueda excitar a los dos.

2- El juego del espejo. Consiste en situarse uno enfrente del otro, sentados o tumbados de lado. Uno de los dos comienza a realizar una serie de caricias, besos… Después, el otro, hace lo mismo añadiendo un elemento más a la secuencia y así sucesivamente.  Además de ser un juego súper excitante y divertido, nos ayuda a ejercitar la memoria.

3- Besarse como al principio. Cuando comenzamos una relación nos podemos tirar horas besándonos, además, de forma muy apasionada.  Sin embargo, según avanza esa relación es algo que vamos perdiendo. Recuperar la intensidad de esos besos iniciales puede servirnos como un fantástico juego previo.

4- Masajes eróticos. Es muy habitual recurrir a los masajes como una forma de precalentamiento. Si además les añadimos un componente erótico, serán mucho más efectivos. Podéis hacerlos imitando algún vídeo o asistiendo a algún curso de masajes eróticos.

5- Body painting. En todos los sex shops o tiendas eróticas disponen de kits de body painting con pinturas lavables y pinceles finos. También podéis utilizar chocolate o mermelada para dibujar en el cuerpo de vuestra pareja todo lo que se os ocurra. La ventaja de utilizar algo que sea comestible es que luego se lo podéis borrar con la lengua y con la boca.